Las madres de los tres estadounidenses detenidos en Irán hace diez meses regresaron hoy a Estados Unidos sin sus hijos pero con la esperanza de que su caso haya tocado el corazón de las autoridades iraníes para que los libere.
A su llegada al aeropuerto Internacional de Nueva York, Nora Shourd, Laura Fattal y Cindy Hickey hicieron una declaración conjunta a la prensa pero no admitieron preguntas porque dijeron estar "exhaustas" y "abrumadas" tras las emociones el viaje.
Hickey, que tomó primero la palabra, agradeció la "amabilidad" de las autoridades iraníes por permitirles pasar un tiempo con sus hijos, después de estos meses de separación.
No obstante, también mostró su "decepción" porque Sarah, Shane y Josh siguen en prisión. "Nuestra gran esperanza era traer a nuestros hijos con nosotras a casa, donde pertenecen", dijo visiblemente emocionada.
"Esperamos y rezamos para que las autoridades iraníes encuentren en sus corazones cómo resolver el caso de nuestros hijos sin demora", agregó.
Por su parte, Nora Shourd explicó que lograron pasar unas diez horas con ellos en el transcurso de dos días, en los que tuvieron también varias horas para estar en privado.
"Siempre guardaremos los preciosos momentos que pudimos pasar con nuestros hijos", señaló.
Shourd lamentó que la visita fuera tan corta aunque mostró su satisfacción porque "están siendo bien tratados" y se encuentran en buen estado de salud, a pesar del "estrés emocional y la soledad".
"Es muy difícil para ellos. Nos dijeron que no entienden por qué están todavía en la cárcel", contó Shourd, quien aseguró que los jóvenes "no han hecho nada".
Laura Fattal agradeció a los que le hicieron posible el viaje y por los esfuerzos incansables de los amigos de sus hijos para que sean liberados. "Ese día llegará", aseguró.
Shane Bauer y Josh Fattal, de 27 años, y Sarah Shourd, de 31 años, fueron detenidos el 31 de julio pasado cuando al parecer hacían senderismo en el Kurdistán iraquí y entraron por error en territorio iraní.
Tras meses de ruegos y peticiones, el régimen iraní accedió hace una semana a conceder visados de siete días a las tres mujeres "por razones humanitarias".
Desde que fueron detenidos, los tres solo habían podido hablar en una ocasión por teléfono con sus familias y habían sido autorizados a recibir tres visitas de la embajada Suiza, que representa los intereses de Estados Unidos en Irán puesto que ambos países no tienen relaciones diplomáticas.
Las autoridades iraníes les acusan de espionaje, mientras que ellos aseguran ser turistas que se perdieron y entraron por error en Irán.
Estados Unidos insiste en que los tres son simples excursionistas que se perdieron y "entraron por error" en territorio iraní, por lo que pide su liberación.