Las protestas que desde hace once días vive el departamento de Potosí (suroeste) obligaron hoy a suspender el partido de la tercera jornada del Torneo Clausura boliviano entre el Real Potosí y el Aurora de Cochabamba.
Durante toda la semana se puso en duda la disputa del encuentro, y finalmente se decidió aplazar el cotejo hasta que los disturbios concluyan.
De hecho, el equipo local, el Real Potosí, ha estado entrenando en la ciudad de Sucre (centro) desde el pasado fin de semana por la imposibilidad del conjunto lila de regresar a su feudo por el bloqueo de carreteras que vive la región.
Hace once días que los habitantes de Potosí han establecido una huelga indefinida y bloqueos en todas las rutas carreteras del departamento, así como imposibilitan la entrada al aeródromo de la ciudad y han tomado la vía férrea hacia Chile.
Los potosinos reclaman al Ejecutivo del presidente Evo Morales soluciones al conflicto de límites con la región vecina de Oruro, la construcción de un aeropuerto, proyectos mineros y la preservación del Cerro Rico, mina que es el emblema de la ciudad y puede derrumbarse por la actividad minera.
Al menos 150 turistas de varias nacionalidades siguen bloqueados en Potosí a causa de las protestas.