Latinoamérica exige a las potencias una mayor reducción de sus arsenales


Los países latinoamericanos exigieron hoy en la Conferencia de Revisión del Tratado de No Proliferación (TNP) una mayor reducción de los arsenales de las potencias nucleares y la creación de nuevas regiones libres de armas atómicas.


El canciller de Argentina, Jorge Taiana, aseguró en su intervención ante este foro de desarme que los arsenales en posesión de EE.UU., Rusia, China, Francia y Reino Unido son de "dimensiones abrumadoras y constituyen la máxima amenaza a la seguridad colectiva y la proliferación".


"Desilusiona la escasa contribución y la voluntad de estos Estados para dar cumplimiento al equilibrio de obligaciones que establece el TNP. Son los únicos que no parecen haber cumplidos sus obligaciones", aseguró el ministro argentino.

 

Taiana recordó que este tratado, en vigor desde 1970, obliga a la eliminación de los arsenales existentes y la no proliferación a los países que no cuenten con el arma atómica, además de la promoción del uso civil de la energía nuclear.


Por ello, celebró el nuevo acuerdo suscrito por Estados Unidos y Rusia para reducir su número de cabezas nucleares, así como el anuncio de Washington de que no producirá ni ensayará nuevas armas atómicas.


Asimismo, señaló que su país pronto celebrará los 60 años de actividad nuclear pacífica y elogió el sistema de salvaguardas mutuas que mantiene con Brasil en el plano nuclear.

 

El canciller argentino también consideró que el incumplimiento del tratado no se puede admitir "en ninguna circunstancia y merecer la máxima condena de la comunidad internacional".


En términos similares se pronunció el embajador de Costa Rica ante la ONU, Jorge Urbina, para el que "los 40 años que han transcurrido desde que el TNP entró en vigor no han alejado al mundo de la amenaza nuclear".


"Todos sabemos que uno de los mayores obstáculos para la consolidación del régimen de no proliferación ha sido el escaso progreso en materia de desarme nuclear", aseguró en su intervención el representante costarricense.

 

Urbina consideró que la insuficiente reducción de los arsenales ha debilitado a los otros dos pilares del tratado, en lugar de fortalecerlos.


"Sorprende entonces la frivolidad con que un puñado de Gobiernos y estamentos militares justifican la posesión de armas que son, en si mismas, una amenaza mayor que cualquier otra que quieran enfrentar", agregó.


Costa Rica, al igual que los demás países latinoamericanos que intervinieron en esta tercera jornada de la conferencia, expresó su apoyo a la implementación de una región libre de armas nucleares en Oriente Medio, similar a la que impera en Latinoamérica desde el Tratado de Tlatelolco de 1968.

 

En ese sentido, el embajador de Perú ante la ONU, Gonzalo Gutiérrez Reinel, pidió avanzar en la implementación de la resolución adoptada en la conferencia de revisión de 1995, en la que se instó a eliminar las armas nucleares de Oriente Medio.


La creación de esta región se ha convertido en uno de los asuntos más relevantes de la conferencia, después de que los países árabes, respaldados por el Movimiento de los No Alineados, lograron colocarlo entre las prioridades del foro.


Gutiérrez Reinel también se refirió en su intervención a la disputa acerca del programa nuclear de Irán, acrecentada por la aparente falta de transparencia de Teherán respecto a las inspecciones del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA).


"El Perú insta a Irán a cumplir cabalmente las obligaciones que asumió con el OIEA y los requerimientos emanados de las resoluciones del Consejo de Seguridad", agregó.


Cuba, por su parte, centró sus críticas en los recientes cambios anunciados por EE.UU. a su política nuclear estratégica, que reducen las condiciones que considerará aceptables para emplear su arsenal atómico.


"Coincidimos con quienes consideran que se tratan de cambios cosméticos", valoró en su intervención el embajador cubano ante la ONU, Pedro Núñez Mosquera.


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101 años de Panamá América

 
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