Los países latinoamericanos esperan iniciar el camino hacia un "nuevo tono" en su relación con EEUU en la V Cumbre de las Américas, cita en la que Cuba puede convertirse en un protagonista ineludible frente a otras preocupaciones regionales como la crisis, la inmigración y el narcotráfico.
Brasil, con un liderazgo cada día más consolidado, se perfila como posible "mediador" en el acercamiento de EE.UU. a Cuba, que no ha sido invitada al cónclave, y a otros países de los que Washington ha estado muy distante en los últimos tiempos, como Bolivia y Venezuela.
Los deseos de cambio son unánimes; expresiones como "nuevo comienzo", "giro" y "cambio de estilo" son repetidas por muchos presidentes latinoamericanos en referencia a lo que esperan de la relación con el Gobierno de Barack Obama.
Bolivia es uno de los más ambiciosos y su mandatario, Evo Morales, ha anunciado que su país presentará en la cumbre continental que acogerá Trinidad y Tobago del 17 al 19 de abril una propuesta de resolución para pedir al Gobierno de EEUU el "cese inmediato del bloqueo económico a Cuba".
Morales pretende presentar esa propuesta en "directa coordinación" con otros Gobiernos "anticolonialistas, antiimperialistas y antineoliberales", pero si no logra consenso la planteará igualmente.
También quiere que se hable de Cuba y de su "exclusión" de entidades como la Organización de Estados Americanos (OEA) el jefe de Estado venezolano, Hugo Chávez, uno de los más firmes aliados del Gobierno de La Habana, y en la misma línea se ha expresado su homólogo nicaragüense, Daniel Ortega.
Cuba es un "caso sensible" para toda la región y así lo ha calificado el gobernante brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, quien recibió el pasado miércoles por separado al canciller de la isla, Bruno Rodríguez, y a un grupo de parlamentarios de EEUU en su esfuerzo por acercar a ambos países antes del cónclave.
Lula, defensor del fin del embargo impuesto por EEUU a la isla en 1962, expresará en Puerto España "su opinión de que las relaciones entre los dos países tienen que normalizarse bajo el respeto mutuo", explicaron portavoces del Gobierno brasileño.
Los hermanos Fidel y Raúl Castro reiteraron que La Habana está dispuesta a dialogar con EEUU, en el marco de una reciente visita a la isla de siete congresistas demócratas de ese país, en vísperas de que Obama levantase las restricciones a los viajes y envíos de remesas a Cuba.
El asesor de la Casa Blanca para la cumbre continental, Jeffrey Davidow, dijo que Obama no evitará hablar de Cuba si el resto de países tocan el tema, pero matizó que EEUU cree que sería "desafortunado" que el asunto dominara el encuentro.
En cuanto a Venezuela, el ministro de Exteriores de Brasil, Celso Amorim, augura una aproximación de Caracas con Washington y el propio Chávez ha dicho que está dispuesto a "resetear" la relación, aunque a finales de marzo llamó "pobre ignorante" a Obama.
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, ha pronosticado que la Cumbre de las Américas constituirá un "nuevo comienzo" en las relaciones de EEUU con Latinoamérica y el Caribe.
Eso espera Argentina, cuya presidenta, Cristina Fernández, aboga por un giro en esos lazos que permita buscar soluciones conjuntas a la crisis global y acometer necesarias reformas en los organismos multilaterales de crédito.
En la misma línea, Chile es partidario de "buscar nuevas formas creativas de relación en el continente, dejando atrás estructuras que han sido poco favorables para su desarrollo", según el jefe de la diplomacia Mariano Fernández.
Mientras, el mandatario ecuatoriano, Rafael Correa, aspira a que cambie el estilo de la relación de EEUU con el resto de América y el canciller peruano, José Antonio García Belaúnde, está convencido de que la cita servirá para "fijar un nuevo tono, un nuevo tipo de entendimiento".
Para el jefe de Estado paraguayo, Fernando Lugo, el desafío es "tener unas relaciones económicas, diplomáticas y sociales diferenciadas y creativas con Estados Unidos".
Más allá de los temas globales que se tratarán en la reunión presidencial, con la crisis económica internacional en un lugar destacado, en Trinidad y Tobago se escucharán también otros asuntos muy diversos.
Uruguay quiere avanzar en torno al Acuerdo Marco de Comercio e Inversiones (TIFA, en inglés) firmado con EEUU en 2007 y a Colombia le interesa diseñar un "plan de acción" regional para hacer frente a la crisis económica y a los desafíos del narcotráfico.
Es uno de sus principales problemas actuales y por eso el narcotráfico estará también en la agenda de México, el primer país latinoamericano que visitará oficialmente Obama desde su llegada a la Casa Blanca, justo un día antes de viajar a Trinidad y Tobago.
Según la Cancillería, Ecuador todavía no ha definido sus propuestas para el encuentro, pero es posible que insista en el proyecto ambiental ITT, que busca dejar bajo tierra una gran reserva de petróleo descubierta en la Amazonía.
Además, se espera que el gobernante de Costa Rica, Óscar Arias, proponga a EEUU restablecer el embargo a la venta de armas a Latinoamérica.
El Salvador y Guatemala abogan por dar un espacio en la cita continental a los efectos de la crisis económica en América, preocupación que comparten con Honduras, así como a los temas migratorios.
Nicaragua hablará de la necesidad de destinar más recursos a la lucha contra el narcotráfico y a la crisis, mientras que para algunas naciones caribeñas y Panamá la prioridad serán los asuntos comerciales con Washington.
La V Cumbre de las Américas retoma el camino iniciado en 1994
Abril de 1998.- II Cumbre de las Américas en Santiago (Chile), convocada conjuntamente por todos los Jefes de Estado y Gobierno. La agenda incluía la consolidación de la democracia, el respeto a los derechos humanos y el proceso para iniciar la negociación del ALCA (en junio siguiente). El Plan de Acción aprobado contenía 27 iniciativas con especial prioridad en la educación. Se encomendó a la OEA dar seguimiento al proceso entre cumbres y el apoyo técnico a las reuniones ministeriales para desarrollar el Plan de Acción.
Abril 2001.- III Cumbre de las Américas en Québec (Canadá). La declaración final reafirma la determinación de los 34 mandatarios de poner en marcha el ALCA en 2005, pese a la reserva del presidente venezolano Hugo Chávez sobre esa fecha y sobre la "cláusula democrática". La cumbre estuvo marcada por violentas protestas callejeras de grupos antiglobalización. Se encomendó a la OEA la elaboración de la Carta Democrática Interamericana, adoptada en septiembre siguiente en Lima.
Noviembre de 2005.- IV Cumbre de las Américas en Mar del Plata (Argentina). Desacuerdos sobre la inclusión del ALCA en el documento final, brotes de violencia en las calles y arduas reuniones bilaterales marcaron la cumbre. Las pretensiones de EEUU de relanzar el ALCA chocaron con la postura de Mercosur y Venezuela, cuyo presidente, Hugo Chávez adquirió protagonismo por mandar literalmente "al carajo" la iniciativa.
Abril de 2009.- V Cumbre de las Américas Puerto España (Trinidad y Tobago). La primera cumbre regional tras la elección del presidente Barack Obama pretende profundizar las relaciones interamericanas. El lema es "Asegurar el futuro de nuestro ciudadanos promoviendo la prosperidad humana, la seguridad energética y el medio ambiente". Se prevén temas complementarios como la crisis económica tras la reunión del G-20 en Londres y la exclusión de Cuba de los organismos interamericanos desde 1962, que será planteada por algunos países miembros.