El líder de Corea del Norte, Kim Jong-il, visitó hoy el lago Baikal (Siberia), el más profundo del planeta, en víspera de la reunión que mantendrá previsiblemente mañana con el presidente ruso, Dmitri Medvédev.
El tren blindado de Kim, de 69 años, llegó hoy a la región budista siberiana de Buriatia, que limita al sur con Mongolia, y se desplazó a la localidad de Turka a bordo de un vehículo mercedes, según informaron las agencias rusas.
Kim inspeccionó las obras de construcción de infraestructuras turísticas de la zona, el principal destino de los visitantes en Siberia, y se subió a un barco para surcar las aguas del lago.
El líder norcoreano, que fue mostrado por la televisión vestido con su tradicional traje maoísta de color caqui y sus gafas de sol, aprovechó para bañarse en una piscina con agua del Baikal, que los habitantes de la zona creen que tiene propiedades medicinales, y degustó los manjares de la región.
Además, visitó la planta donde se fabrican los aviones Sujói en Ulán-Udé, capital de la región budista de Buriatia, donde las calles adyacentes a la estación ferroviaria son patrulladas permanentemente por policías rusos y agentes norcoreanos.
El portavoz del Gobierno de Buriatia, Alexandr Druzhinin, explicó que la parte norcoreana es la que ha elegido el itinerario del "amado líder", como es conocido por sus súbditos comunistas, no sin antes tomar unas estrictas medidas de seguridad.
Kim no se hospedará en un hotel, sino en su lujoso tren, uno de los seis de los que dispone y en los que siempre se desplaza al exterior, ya que tiene un miedo atroz a los aviones, según la prensa surcoreana.
Aunque el Kremlin no lo ha confirmado oficialmente, Medvédev y Kim deberían reunirse mañana en Ulán-Udé.
Con el que parece que no se reunirá es con el primer ministro ruso, Vladímir Putin, con quien se entrevistó en Moscú en 2001 en su primera visita a Rusia, cuando cruzó toda Siberia a lomos de uno de sus lujosos trenes.
Kim, cuyo estado de salud ha disparado toda clase de especulaciones en los últimos años, visitó el domingo una central eléctrica en la región de Amur.
Según fuentes oficiales norcoreanas, Kim está acompañado durante su visita por el ministro de Defensa, Kim Yong-chun, entre otros altos funcionarios de la República Democrática Popular de Corea del Norte.
Kim abordará durante su visita a Rusia la crisis nuclear coreana, cuyas negociaciones multipartitas están estancadas desde 2008 debido a los ensayos nucleares efectuados por Pyongyang y varios incidentes militares con Seúl.
Al parecer, Pyongyang parece dispuesto a aceptar la propuesta rusa de tender un gasoducto intercoreano y una red eléctrica a cambio de la reanudación de las negociaciones nucleares multipartitas.
Según la prensa rusa, Corea del Norte recibiría como pago por el tránsito del gas ruso a Corea del Sur en torno a 100 millones de dólares anuales.
A su vez, según la prensa surcoreana, Kim, que viajó a China en tres ocasiones en los últimos meses, busca desesperadamente ayuda económica para superar los graves problemas de escasez que aquejan al país.