El secretario general de la Confederación General de Trabajadores de Perú (CGTP, mayor sindicato del país), Mario Huamán, dijo hoy que participaría en las próximas elecciones regionales y nacionales, siempre que haya una lista que aglutine a los partidos de la izquierda peruana.
En una entrevista con Efe, Huamán explicó que en elecciones pasadas los peruanos "siempre han votado por los cambios y siempre han sido traicionados", por lo que pidió que en esta ocasión los sectores progresistas no se dividan en "dos o tres fórmulas".
"Los que votamos por el cambio tenemos ansias de unidad", destacó el secretario general, quien acaba de recibir el visto bueno de la Federación peruana de Construcción Civil para que participe, al igual que otros afiliados, en los procesos electorales.
Huamán aceptó el encargo y puso dos condiciones centrales para llevarlo adelante: la unión de las fuerzas progresistas y sociales de Perú, y un programa de gobierno que incluya la generación de trabajo digno y la reposición de los derechos laborales y ciudadanos.
En el horizonte más inmediato están las elecciones municipales y regionales del próximo octubre, si bien falta aún un tiempo "prudente" para conjugar los intereses comunes de las fuerzas nacionalistas, progresistas y democráticas hasta abril de 2011, cuando se celebren las presidenciales, dijo el líder sindical.
Huamán señaló que en las próximas semanas tocará las puertas del Partido Nacionalista, liderado por Ollanta Humala, sin olvidar que la alternativa política pasa también por conversar con el sacerdote Marco Arana (precandidato de Tierra y Libertad) e incluso con el líder indígena en el exilio Alberto Pizango.
A sus 52 años, el dirigente de la CGTP cuenta con la experiencia de sus contactos anteriores con responsables de fuerzas políticas de izquierda y otras sociales y populares, incluidos los frentes sindicales, campesinos, regionales, amazónicos y de colectivos de mujeres.
Huamán, quien dice preocuparse por los problemas de Perú como trabajador y como ciudadano, apuesta por el cambio que "ya no va a haber" con el Gobierno de Alan García.
A su juicio, García está haciendo una política "de oídos sordos y represión generalizada", no ha cumplido con sus compromisos en materia económica, laboral y social, mientras que la corrupción se ha instalado entre las élites del país.
Por ello, argumentó, Perú necesita una revolución basada en una forma de "gobernar con decencia", y por ello destacó entre las prioridades programáticas la lucha contra la corrupción y una economía al servicio de la ciudadanía.
Huamán no es contrario a los Tratados de Libre Comercio (TLC) pero, en el caso del suscrito con Estados Unidos, consideró que tendría que ser revisado, pues "sólo beneficia a un 2% de la población peruana".
Una nueva Constitución y una reforma tributaria que grave más las "superganancias" formarían parte de la agenda de este sindicalista que defiende las relaciones exteriores de respeto y no alineadas con Estados Unidos.
En esa relación "abierta al mundo", Huamán opta por crear una posibilidad "verdadera" de integración entre los países de la Comunidad Andina en todos los sentidos.