Los restos de los tres militares muertos el pasado miércoles a manos de terroristas en el interior de Perú, cuando realizaban una operación para rescatar a heridos de un anterior ataque, fueron hoy recibidos en Lima con honores.
Durante la ceremonia, que se realizó en la base de la Fuerza Aérea Peruana (FAP) número 8 de Lima, los tres ataúdes estuvieron cubiertos por banderas peruanas y fueron acompañados por los compañeros de promoción de los fallecidos, así como sus familiares.
También estuvieron presentes el ministro de Defensa, Rafael Rey, y el comandante general del Ejército, Otto Guibovich.
Rey dio las gracias en nombre del presidente de Perú, Alan García, a los militares muertos por su sacrificio y pidió tranquilidad a sus familiares.
"Mis respetos para las Fuerzas Armadas, que entregan siempre su vida por resguardar a la población", agregó.
Tras una breve ceremonia religiosa, los tres ataúdes fueron subidos a sus respectivas carrozas fúnebres para realizar un recorrido por las calles de Lima.
Además, trascendió que hoy mismo los restos del mayor Jorge Sánchez y el técnico Carlos Caicedo viajarán hasta la ciudad de Chiclayo, donde serán enterrados.
El tercer fallecido, el mayor Ángel Vejarano, recibirá sepultura en Lima.
Con la llegada de los cuerpos a la capital peruana se cierra la operación de rescate de los heridos y fallecidos en los dos ataques terroristas que efectivos del Ejército peruano sufrieron esta semana en la zona del Valle de los ríos Apurimac y Ene (Vrae), donde operan remanentes del grupo Sendero Luminoso en alianza con el narcotráfico,
El primer ataque ocurrió el martes y en él resultaron heridos tres soldados, mientras que al día siguiente el helicóptero que llegó a rescatarlos fue derribado por los terroristas, con un resultado de tres muertos y cinco heridos.
El viernes la primera parte del operativo logró rescatar a los ocho militares heridos, pero hasta ayer no se pudo trasladar los cadáveres de los fallecidos.