El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, decretó hoy un estado de emergencia en el sistema educativo en medio de una huelga de maestros que rechazan un proyecto de descentralización y una de cuyas protestas culminó este viernes con un muerto y dos heridos en Tegucigalpa.
El decreto, aprobado por Lobo en un Consejo de Ministros y con vigencia inmediata, ordena "contrataciones directas de docentes de manera temporal para cubrir los puestos de los docentes que hayan abandonado sus labores", según el texto leído en la Casa Presidencial por el ministro de Educación, Alejandro Ventura.
Además, el decreto autoriza a los ministerios de Educación y Finanzas a hacer "las deducciones de salarios de los docentes que hayan abandonado sus labores".
El documento reafirma, como han sostenido las autoridades educativas, que "muchos docentes se han mantenido en las aulas de clases cumpliendo sus deberes" a pesar del llamado a huelga hecho la semana pasada por sus dirigentes y, por ello, les ofrece que "gozarán de la protección del Estado".
Lobo emitió el decreto luego de que la maestra Ilse Velázquez muriera y otro docente y un policía resultaran heridos como consecuencia de un desalojo frente al Instituto Nacional de Previsión del Magisterio (Inprema).
La maestra, que falleció en el estatal Hospital Escuela de Tegucigalpa, sufrió varios golpes, el más grave de ellos en la cabeza.
Según las versiones preliminares, Velázquez se cayó y fue atropellada por otras personas que también huían del desalojo ejecutado por policías y militares, y algunos vídeos, fotos y declaraciones de testigos divulgados posteriormente por medios locales apuntan a que también fue atropellada por un vehículo.
El subjefe de la Policía Nacional, René Maradiaga, no quiso dar detalles para, argumentó, "respetar los procedimientos de investigación y no viciar la investigación".
Los docentes rechazan la ley de descentralización educativa que impulsan Lobo y el Congreso Nacional y demandan una solución a la crisis financiera del Inprema, aunque rechazan una comisión interventora que el mandatario nombró el pasado martes.
El diálogo entre las partes se rompió la semana pasada y Lobo dice que no lo reanudará mientras los maestros no vuelvan a clases.