El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, lamentó hoy la muerte de una maestra que fue atropellada por un automóvil en un desalojo de la Policía y advirtió que en aplicación del decreto de emergencia vigente desde ayer serán sustituidos los docentes que están en huelga por varias demandas.
"Lamentamos mucho lo que pasó con la maestra" Ilse Velásquez, dijo Lobo a periodistas luego de una actividad oficial en San Pedro Sula (norte), y subrayó que "es una vida humana y no tiene ningún sentido" que se haya perdido.
Velásquez, subdirectora de una escuela de Tegucigalpa, murió luego de que un vehículo de un noticiario de la televisión local la atropellara, tras caerse y ser pisoteada por otros manifestantes que huían del desalojo cerca del edificio del fondo de pensiones del magisterio.
Imágenes de varios medios televisivos y fotografías de periódicos locales han mostrado desde ayer mismo cómo ocurrió el incidente.
En principio, algunos dirigentes magisteriales denunciaron que Velásquez fue atropellada por una tanqueta de agua de la Policía y otros aseguraron que una bomba lacrimógena la golpeó en la cabeza.
Aunque ayer mismo el Gobierno rechazó esas denuncias, Lobo aseveró hoy que el incidente "es algo que ellos mismos provocaron; no fue la Policía, no es cierto que ha sido la Policía, fue algo que los mismos manifestantes provocaron".
"Ya ustedes saben todo lo que ha circulado", comentó el gobernante a los periodistas en referencia a las imágenes del hecho.
Refirió que "ya incluso, aparentemente, se presentó el responsable" del atropello.
El conductor del vehículo, Carlos Eduardo Zelaya Ríos, se entregó voluntariamente anoche a la Dirección Nacional de Investigación Criminal, confirmó a periodistas el ministro de Seguridad Óscar Álvarez.
Lobo dijo que los docentes que sigan en huelga serán reemplazados temporalmente en aplicación del decreto de emergencia en el sistema educativo que él emitió ayer, pero aclaró que no serán destituidos porque para esto debe seguirse el Estatuto del Docente, que su Gobierno "respeta".
Reafirmó que está abierto al diálogo pero sólo si los docentes vuelven a clases, las que suspendieron desde la semana pasada por razones que él aseguró desconocer.
"No sé ni por qué están en huelga; lo digo sinceramente, porque todos los temas (que los maestros plantean) se resuelven en la mesa del diálogo y no tienen por qué estar fuera de sus aulas", aseveró.
Los colegios magisteriales rechazan un proyecto de ley de descentralización, pendiente en el Congreso Nacional, que trasladará a las municipalidades varios programas y proyectos educativos.
Además, exigen una solución a la crisis financiera de su instituto de previsión, que arrastra un millonario déficit, aunque rechazan una comisión interventora que Lobo nombró el pasado martes.
El mandatario dijo que si los maestros "quieren pelear con el Gobierno, que peleen", pero no deben tener "a los niños de rehenes".
Aseguró que se cumplirá el año escolar "porque hay muchos maestros, la gran mayoría", que no están en huelga.