El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, suspendió hoy al ministro de Industria y Comercio, Oscar Escalante, para que se le investigue por haber remodelado su oficina con una donación del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP), máximo organismo empresarial del país.
Lobo y Escalante confirmaron a periodistas, en declaraciones por separado tras una reunión en el remozado despacho de este último, que el ministro puso su cargo "a disposición" del gobernante, quien lo suspendió y dejó como encargado al viceministro Juan José Cruz.
"Del ministro Escalante, celebro que ha ido a Casa de Gobierno a poner a disposición del presidente de la República su cargo para que se hagan las investigaciones, las averiguaciones, sin ninguna interferencia", expresó Lobo, quien llegó al Ministerio a conocer la remodelación que desató esta semana un escándalo en la prensa local.
"Inmediatamente hablé con el presidente del Tribunal Superior de Cuentas, con don Miguel Mejía, para que revise" el caso, añadió Lobo, e indicó que "asumirá uno de los viceministros" (Juan José Cruz) como encargado de Industria y Comercio.
"Yo no he hecho nada malo", afirmó Escalante, por su parte, y ratificó que puso su cargo a disposición del mandatario.
Tras varias denuncias publicadas esta semana por el diario local El Heraldo, Escalante reconoció que pidió una donación al COHEP para remodelar su despacho por las malas condiciones en que lo halló cuando asumió el cargo.
El presidente del COHEP, Santiago Ruiz, confirmó a la prensa que, a petición verbal de Escalante, que luego se plasmó en un contrato, se le donaron 730.000 lempiras (unos 38.421 dólares) para la remodelación, aportados por los gremios miembros del organismo.
Ruiz aseveró que "no hay nada escondido" ni conflicto de intereses, hay constancia de los gastos, se supervisaron las obras y la donación a Escalante es similar a otras que el COHEP ha hecho a organismos públicos en distintos gobiernos y para diversos fines.
Según El Heraldo, los costes se dispararon en medio millón de lempiras (unos 26.315 dólares) adicionales a lo que donó el COHEP, que ahora reclaman los contratistas y de los que nadie se hace cargo.
El rotativo ha señalado que, entre otras obras, Escalante se mandó a hacer un lujoso bar y que las cortinas fueron traídas de España a un coste de 281.000 lempiras (unos 14.789 dólares).
El Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), formado por organizaciones de la sociedad civil, y otros sectores han demandado al presidente Lobo la destitución de Escalante por considerar que ha violado el Código de Ética del Servidor Público, que prohíbe a los funcionarios recibir dádivas.
Lobo recordó hoy que, en efecto, los funcionarios "firmaron un Código de Ética" y que una vez que concluya la investigación sobre Escalante "se tomará la decisión que haya que tomar".
El Ministerio Público también ha abierto una investigación sobre este caso, el primer escándalo de supuesta corrupción en el Gobierno de Lobo, que asumió el 27 de enero pasado.