Los cinco cubanos condenados en Florida en 2001 por espionaje pidieron al Tribunal Supremo de Justicia de Estados Unidos que les conceda un nuevo juicio, informó hoy la cadena de televisión CNN.
Los abogados de los cinco hombres presentaron la solicitud el viernes y argumentaron que el juicio celebrado en Miami se vio influido injustamente por los prejuicios de la numerosa comunidad de exiliados cubanos en esa ciudad.
"La lucha persistente y violenta contra el régimen castrista en la comunidad de Miami no solo infectó al jurado con hostilidad, sino que puede haber hecho que los miembros del jurado temieran por su seguridad y la de sus familias, sus empleos y su posición en la comunidad si hubiesen absuelto" a los procesados, señala la petición.
Los abogados solicitaron a los magistrados del Supremo que anulen los veredictos y ordenen un nuevo juicio.
El presidente de Cuba, Raúl Castro, ofreció un canje de los cinco agentes cubanos detenidos en Estados Unidos en 1998 por la libertad de los disidentes presos en la isla.
La cadena CNN indicó que no ha habido una reacción inicial a la petición por parte de la Fiscalía Federal en el Distrito del Sur de Florida, donde se llevó a cabo el juicio.
Se espera una decisión del Tribunal Supremo durante la primavera (hemisferio norte). Si el Supremo acepta ocuparse del caso, los argumentos se presentarían en el otoño.
En 2001 un jurado en Miami condenó a Rubén Campa, conocido también como Fernando González; René González; Gerardo Hernández; Luis Medina, identificado también como Ramón Labanino, y Antonio Guerrero por espiar a dirigentes del exilio cubano y bases militares estadounidenses.
Los cinco agentes, miembros de un grupo de espionaje de la inteligencia cubana denominado "Red Avispa", fueron sentenciados a penas que van de 15 años de prisión a cadena perpetua.
El jefe del grupo, Gerardo Hernández, también fue condenado por conspiración para cometer homicidio por su participación en el ataque en 1996 de dos avionetas operadas por el grupo "Hermanos al rescate".
Aviones de guerra cubanos derribaron a las avionetas cuando volaban hacia la isla, donde antes habían dejado caer panfletos antigubernamentales. En el incidente murieron cuatro hombres.