Los abogados del fundador de Sendero Luminoso, Abimael Guzmán, afirmaron hoy que la vida de su defendido está "en grave riesgo" por complicaciones en su salud y exigieron que sea puesto en libertad.
En una rueda de prensa, el principal abogado de Guzmán, Alfredo Crespo, declaró que la psoriasis que éste padece "se ha complicado con una "eritrodermia" (enrojecimiento con escamación de la piel) que puede producirle problemas reumáticos y hasta cardíacos.
"La eritrodermia es de necesidad mortal si no es tratada, es una enfermedad derivada de la psoriasis que puede complicar el nervio cardíaco", remarcó Crespo, quien dijo que comprobó personalmente el estado de su defendido el pasado viernes.
Ante esto, señaló que el comandante a cargo de la prisión de la Base Naval del Callao, donde Guzmán cumple una condena a cadena perpetua, será responsable de cualquier agravamiento en la salud de su defendido.
"Es una violación a sus derechos fundamentales y responsabilizo a las autoridades de la Base Naval de lo que le pueda pasar y del hostigamiento que está sufriendo la defensa", remarcó al decir que los abogados son sometidos a tratamientos "vejatorios" cada vez que visitan el lugar.
Crespo, que estuvo acompañado de los también abogados Manuel Fajardo y Carlos Gamero, denunció, además, que a Guzmán se le ha prohibido comunicarse por teléfono con sus familiares, que residen en Suecia, y el acceso a libros, revistas y periódicos.
"Este es un atentado contra el derecho a la libertad de información", acotó para luego añadir que tampoco se permiten las visitas de su esposa, la cabecilla senderista Elena Yparraguirre, con quien se casó en agosto pasado y que también está presa en el penal de Mujeres de Lima.
"Es el único preso del país al que se le impide ser visitado por su esposa. Desde el día del matrimonio no se ven, y ellos piden el derecho a una visita familiar mensual, no a una visita íntima", precisó.
Crespo recordó que Guzmán está preso desde 1992 y actualmente tiene 76 años, por lo que consideró que "le corresponde su libertad y no morir en prisión".
Tanto Guzmán como Yparraguirre han renunciado formalmente a la lucha armada, han afirmado en varias ocasiones que "la guerra popular terminó en el Perú", y se han desvinculado de los remanentes de Sendero Luminoso que aún combaten al Estado en algunos valles aislados de la selva peruana.
La postura de los senderistas presos pasa ahora por solicitar una amnistía general, tanto para ellos como para los militares condenados por atropellos a los derechos humanos, y para el mismo expresidente Alberto Fujimori (1990-2000).
Según la Comisión de la Verdad y la Reconciliación (CVR), Sendero Luminoso fue responsable de más de la mitad de las casi 70.000 muertes registradas durante la guerra interna en Perú, entre 1980 y 2000.