Una familia de artesanos peruanos, que trabaja en el poblado de Molinos, mantiene viva la tradicional industria de los juguetes y tallas de madera con el renovado atractivo que han ganado estas piezas en los últimos tiempos.
El maestro Flaviano González Rojas, de 54 años, hace uso de su formación en ingeniería mecánica para dar vida a los más complicados y también inocentes juguetes de madera, activados exclusivamente por la fuerza física.
Desde carritos de todos los modelos, cabalgadores formados por la cabeza de un caballo y un palo para montar, carruseles, saltimbanquis y móviles de aves hacen fila en su taller para recibir el toque final.
A diferencia de los juguetes modernos producidos en masa, el artesano se manifiesta feliz de poder ponerle "corazón" a sus piezas.
"Yo en toda expresión que hago, en los juguetes o en las tallas, le pongo la luz y el color. Si uno ve un animal, o la representación de un animal, se le notan sus garras, su semblante y sus ojos", dijo el artista en entrevista con Efe.
La rica flora y fauna de la sierra central de Perú han sido una constante fuente de inspiración para González, que se declara "dueño de este arte por herencia familiar".
Así, en los juguetes de González se pueden encontrar ovejas, cerdos y caballos que suelen acompañar a las familias del ande, como también al zorzal, gorrión y ruiseñor tallados en madera aliso.
En la actualidad, González produce unos 50 juguetes al mes pues "hay mucha aceptación del público", a diferencia de unos años atrás, cuando sus ventas cayeron drásticamente.
"Soy difusor de los juguetes tradicionales porque gran parte de ellos se están extinguiendo, entonces una de las tareas que tengo es rescatar del olvido este tipo de cosas, llegar siempre a lo genuino, a lo de antes", explicó al defender su pasión.
El artesano recordó que la juguetería lo atrapó por completo, después de trabajar unos diez años en su profesión de ingeniero mecánico.
Su experiencia en el oficio lo ha convertido actualmente en maestro de nuevas generaciones, pues en los últimos años también dirige talleres en Lima para el público interesado en aprender su arte.