Con menos de 12 horas de haber concluido la temporada regular en la competición de la NBA ya hay dos entrenadores en el paro después que los Sixers de Filadelfia y Los Ángeles Clippers oficializaron el despedido de Eddie Jordan y Kim Hughes, respectivamente.
Pero no serán los últimos que integren la cada vez mayor lista de entrenadores en paro, los Nets de Nueva Jersey ya tienen definido que no seguirán con el interino Kiki Vandeweghe, y al menos otros cuatro o cinco equipos no tienen tampoco definida la continuidad de su actual técnico.
Todo lo anterior confirma una vez más que la crisis de entrenadores en la NBA y que después de una lista de 10, que ya están consagrados, no han aparecido hasta ahora nuevos valores.
De ahí se explica como los Sixers después de su búsqueda se decidieron por un entrenador como Jordan, que tenía marca perdedora, y llegaba después de haber dejado a los Wizards de Washington sin reconstruir después de algo más de cinco temporadas.
Los Wizards lo despidieron al comienzo de la del 2008-09 tras comenzarla con una marca perdedora de 1-10 que en el computo global lo dejó con sólo 197 triunfos y 224 derrotas.
El presidente de los Sixers, Ed Stefanski, que fue el que vio en Jordan al entrenador que podría elevar al equipo a un nivel superior después de haber conseguido las dos temporadas anteriores estar en la fase final, se encontró con todo lo contrario.
"Hemos dado un retroceso inaceptable en el proceso de reconstrucción del equipo después de haber llegado por dos temporadas consecutivas a la fase final", declaró Stefanski al dar a conocer de manera oficial el despido de Jordan. "Sucedió lo que pensaba y admito que tome la decisión incorrecta".
Ahora los Sixers se encuentran de nuevo ante el dilema de buscar nuevo entrenador, que será el cuarto en las últimas tres temporadas, también afectará a Stefanski, a quien hacen participe de una series de decisiones que han perjudicado al equipo.
Sin embargo, el directivo aseguró que los dueños del equipo le han dado la confianza y el apoyo para que siga en el cargo y será el responsable de nuevo de elegir al próximo entrenador.
"No tendremos que comenzar de nuevo", explicó Stefanski. "Simplemente dimos un paso para atrás".
Un retroceso que le costará también dinero porque tendrán que pagarle a Jordan (230-288) los seis millones de dólares que le deben del contrato por tres años que firmaron y cambios importantes dentro de la plantilla.
El mismo dilema tienen los Clippers después de todo el tiempo que perdieron con Mike Dunleavy al frente del proyecto para reconstruir al equipo y que concluyó con su salida completa de la organización, en la que fue el máximo responsable de toda la gestión deportiva y de gerencia.
El último representante de la etapa de Dunleavy, Hughes, que ocupó su puesto como interino dejó de pertenecer a la organización al concluir la liga con marca de 8-25 desde que se hizo cargo del equipo.
Su despido era algo que se esperaba y no sorprendió a nadie, a pesar que la pasada noche el equipo cerrase la temporada con un triunfo (107-91) ante Los Ángeles Clippers para quedarse con marca de 29-53.
Hughes era consciente que sus días dentro de la organización los tenía contados y los nuevos directivos del equipo, encabezados por el presidente, Andy Roeser, tras dejar limpia la organización del proyecto "Dunleavy" ya trabajan en la búsqueda del nuevo entrenador, una misión que no será nada fácil.
Especialmente porque el que acepte la responsabilidad del cargo conocerá mejor que nadie que llega a un equipo con sólo dos participaciones en la fase final en 17 temporadas.
Mientras, el desfile de despidos dentro de la NBA no ha hecho más que comenzar.