Los economistas de los bancos brasileños, que hasta hace una semana preveían que Brasil cerraría 2009 con un crecimiento económico del 0,21%, ahora esperan un retroceso del 0,26%, según una encuesta divulgada hoy por el Banco Central.
De acuerdo con un sondeo que el organismo emisor realizó a finales de la semana pasada entre un centenar de economistas y analistas de bancos privados, el mercado prevé que la economía brasileña se encogerá un 0,26% en 2009 pero que se expandirá un 5,03% en 2010.
En el sondeo de una semana antes los economistas preveían un crecimiento del 0,21% en 2009 y del 5,0% en 2010.
La revisión de la previsión se produjo cuatro días después de que el Gobierno divulgara que el Producto Interior Bruto (PIB) del país apenas creció un 1,3% en el tercer trimestre de este año frente al segundo, un porcentaje muy inferior al esperado por el mercado y hasta por el Ministerio de Hacienda, que confiaba en una expansión del 2%.
El resultado del tercer trimestre decepcionó al mercado y obligó al ministro de Hacienda, Guido Mantega, a reconocer que su previsión de que el país crecería hasta un 1,0% este año estaba comprometida.
Los economistas también revisaron su previsión para el crecimiento de la producción industrial este y el próximo año.
Mientras que hace una semana esperaban que la producción de la industria se encogiera un 7,65% este año, ahora esperan una reducción del 7,73%, en tanto que la previsión de crecimiento para el próximo año fue elevada desde el 6,85% hace una semana al 7,0% ahora.
En cuanto a la inflación, el mercado ahora prevé que este año se ubicará en el 4,31%, frente al 4,26% hace una semana, y que el próximo año llegará al 4,50%, en comparación con el 4,48% calculado hace siete días.
Según los datos divulgados la semana pasada por el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), el PIB del país está creciendo a un ritmo del 5,1% anual, casi tres puntos menos de lo esperado por el Gobierno.
Pese a esos datos, Mantega asegura que Brasil terminará el año en un "umbral satisfactorio", "con la economía caliente y creciendo", que permitirá cerrar 2010 con un crecimiento del 5%.