Los representantes sindicales de los 400.000 empleados públicos chilenos rechazaron una nueva oferta de aumento salarial presentada por el Gobierno y resolvieron mantener la huelga iniciada este lunes, en demanda de una subida de sueldos del 14,5 por ciento, informaron hoy fuentes sindicales.
El presidente de la Asociación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF), Raúl de la Puente, calificó de "inaceptable" la oferta presentada anoche por el ministro de Hacienda, Andrés Velasco, consistente en un aumento escalonado de sueldos, con una subida del 9 por ciento para los trabajadores con remuneraciones más bajas.
La propuesta, según fuentes gubernamentales, se fundamenta en que la inflación acumulada entre enero y octubre es del 8,5% y no se prevén fluctuaciones hasta finales de año.
Asimismo, preveía que los altos cargos del Estado (ministros, jueces de la Corte Suprema y otros) no tendrán aumento.
En cambio, las quince agrupaciones gremiales que confluyen en la Anef toman como base la inflación interanual de octubre, que fue del 9,9%, porcentaje que según fuentes sindicales podría ser aceptado si se otorgara como subida salarial "pareja" (para todos).
Según Raúl de la Puente, el ministro Velasco "ha propuesto que todos perdamos de alguna manera, en forma escalonada", lo que consideró "inaceptable".
Tras fracasar las negociaciones, el Gobierno anunció que hoy, martes, enviará al Parlamento el proyecto de aumento con su propuesta, mientras los trabajadores advirtieron con agudizar la huelga, con manifestaciones y una marcha hacia el Congreso, cuya sede está en el puerto de Valparaíso.
Los dirigentes sindicales también anunciaron que conversarán con grupos parlamentarios para que rechazan el proyecto gubernamental.
Mientras la Anef sostuvo que en su primer día la huelga tuvo una adhesión cercana al 100 por ciento, las autoridades aseguraron que fue de un 38% en el sistema hospitalario y del 40 por ciento en la educación.
Las aduanas también se plegaron a la movilización, con largas esperas para cruzar los pasos de Chacalluta, hacia Perú; Colchane, hacia Bolivia y Los Liberadores y Cardenal Samoré, hacia Argentina, en los que sólo hubo "turnos éticos" para atender a los viajeros.
En la sureña ciudad de Temuco, dirigentes sindicales amenazaron boicotear el Mundial Sub'20 de Fútbol Femenino el próximo jueves, cuando deben disputarse los partidos México-Noruega y Brasil-Corea del Norte, si para entonces el Gobierno no ha accedido a su demanda salarial.
El estadio de Temuco es de propiedad municipal y, por ende, sus trabajadores son empleados públicos.