Exportadores bolivianos consideraron hoy que el sistema de compensación de pagos que pretenden implementar los países miembros de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) "tendrá un alcance limitado".
Los países de la ALBA tienen previsto aprobar durante la cumbre que se celebrará desde mañana en la ciudad boliviana de Cochabamba el tratado constitutivo del Sistema Único de Compensación Regional (Sucre), que permitirá el intercambio de pagos para el comercio exterior en el bloque y que se aplicará gradualmente desde inicios de 2010.
El gerente general de la Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (Caneb), José Ribero, señaló en declaraciones a Efe que el mecanismo "es interesante pero con un alcance limitado", pues el comercio de Bolivia con los países de la ALBA es "reducido".
Agregó que el uso del Sucre "generaría un cierto nivel de interés" en el sector exportador si se trata del comercio de productos cuya elaboración no demande materias primas que se tengan que comprar a países que no pertenecen a esa alianza.
No obstante, explicó que muchos de los productos bolivianos de exportación "son altamente demandantes de insumos importados y no necesariamente de los países de la ALBA".
"Esto significa que va a haber un sobre costo para el exportador porque vamos a recibir los recursos en bolivianos (...) y para comprar los insumos importados necesarios para la producción, vamos a tener adquirir dólares en los países en los cuales este Sucre no tenga validez", dijo.
Con estas consideraciones, Ribero sugirió que la aplicación del Sucre sea optativa en función de la producción de cada empresa.
Por su parte, el gerente general del privado Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, consideró que el sistema de pagos propuesto por la ALBA "no es novedoso ni es original", pues la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) cuenta con un convenio de créditos y pagos recíprocos desde los años 60.
Rodríguez vio con escepticismo la posibilidad de que el Sucre llegue a ser una moneda única en el bloque, como lo han manifestado las autoridades bolivianas que anunciaron la iniciativa.
En declaraciones a Efe, opinó que los nueve países que conforman la alianza son "altamente vulnerables" por su dependencia de la exportación de recursos naturales.
Agregó que la unión monetaria de un bloque suele darse en la etapa final de la integración "y en la ALBA ni siquiera se han cumplido las fases primarias" pues, por ejemplo, persisten la burocracia y las trabas comerciales para exportar a Venezuela.
Por su parte, el ex presidente de Bolivia, Jorge "Tuto" Quiroga, advirtió que la implantación de una moneda común en las operaciones comerciales entre los miembros de la ALBA no es viable y perjudicará la economía y el sistema financiero del país.
Para Quiroga, la iniciativa de implantar una moneda común con países con los que Bolivia no tiene relación comercial y que tienen políticas cambiarias insostenibles erosionará "enormemente la confianza en la moneda boliviana".
"Le recomiendo al presidente (Evo Morales) que se saque fotos, que sea servil, que sea sumiso a (al mandatario venezolano Hugo) Chávez como siempre, pero que no nos embarque en un acuerdo donde nos case con una moneda que no es viable, que es desquiciada y que nos va a llevar a un despeñadero económico", sostuvo.