Las autoridades paraguayas entregaron hoy los restos óseos de varios de los 337 fallecidos en el incendio del supermercado Ycuá Bolaños de Asunción del 1 de agosto de 2004 a sus familiares, luego de los análisis de identificación hechos en el exterior.
Alrededor de 5.000 restos óseos fueron entregados por el Poder Judicial a los familiares de las víctimas del siniestro, quienes posteriormente los trasladaron en féretros y urnas al cementerio de La Recoleta, en la capital paraguaya.
El traslado de los restos incluyó una emotiva caravana durante la que los sobrevivientes y parientes de los fallecidos portaron una extensa bandera paraguaya con las fotografías de algunos de los 337 muertos en la tragedia, que también dejó heridas a otras 258 personas.
Fuentes de la morgue judicial detallaron que varios restos óseos exhumados el año pasado a pedido de los familiares de los fallecidos continúan siendo analizados en esa dependencia y, además, aguardan la llegada de otras muestras enviadas a Estados Unidos y Chile.
En el incendio del Ycuá Bolaños muchas personas quedaron atrapadas debido a que, según testigos y varios supervivientes, las puertas de salida fueron cerradas por los guardias por orden del propietario del establecimiento para evitar robos.
El supermercado, que estaba repleto de clientes a la hora del incendio, fue devastado por el fuego que se originó en la parrilla del restaurante, según la investigación.
Un tribunal de apelaciones anuló el 1 de septiembre pasado por errores de procedimiento la condena de 12 años de cárcel impuesta a Juan Pío Paiva, dueño del Ycuá Bolaños.
También invalidó, por la misma causa, las penas de 10 años a Víctor Paiva, hijo del dueño; la de cinco años al guardia del local Daniel Areco; y la de dos años y seis meses al accionista Humberto Casaccia.
Los familiares de las víctimas recurrieron a la Corte Suprema para tratar de revertir ese fallo con un recurso de casación y a un tribunal de apelación para ampliar la pena de dos años y medio de prisión aplicada en septiembre pasado al arquitecto que diseñó y construyó el edificio, Bernardo Ismachowiez.