El presidente del Comité Organizador de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, Felipe Pérez, reconoció hoy que la justa tendrá lugar en "tiempos difíciles" para el deporte, pero aún así la localidad de Mayagüez, en el occidente de Puerto Rico, espera dejar la vara bien alta.
"Ha sido un reto grande para los países, vivimos tiempos de recesión y para las naciones ha sido complicado correr con los gastos de transporte y alojamiento; Puerto Rico no ha estado exento y todavía el año pasado no era seguro poder organizar los Juegos", dijo Pérez en entrevista a Efe.
A pocas horas de abrir la vigésimo primera versión de los juegos regionales más antiguos, el dirigente señaló que más que presentar la mejor justa, quiere dejar la vara bien alta para que la siguiente sede (Veracruz, México) trate de hacer algo todavía superior.
"De eso se trata, de ser mejores cada vez", explicó el dirigente, que agradeció el compromiso del Gobierno, con una inversión de más de 450 millones de dólares, a la que se suman otros fondos para transporte, servicios médicos y para mantener a 1.500 oficiales de la Policía.
Pérez mostró optimismo al referirse al éxito de la competencia, pero reveló que pasó momentos complicados y sufrió dos decepciones, la primera cuando Cuba decidió no asistir y la segunda por el veto de la Concacaf al torneo de fútbol.
"Aunque siempre supimos que iba a ser difícil tener aquí a los cubanos, hicimos todo lo posible por traerlos, visité La Habana y Washington para arreglar diferencias, mas fue imposible", dijo.
Sin embargo el jerarca del Comité Organizador tuvo más decepciones por la decisión sorpresa de la Concacaf de no dar el aval para celebrar el campeonato de fútbol, luego de que sus técnicos habían aprobado los estadios.
"Nos hicieron señalamientos, los tomamos en serio y gastamos un millón de dólares, regresaron y hasta nos hicieron elogios para nuestros campos de fútbol, por eso nos sorprendió que no aprobaran la celebración de la justa de fútbol", señaló al referirse a las inspecciones que recibieron durante estos meses.
Felipe Pérez narró que a pesar de que la Concacaf les dio la espalda, decidieron seguir adelante con el apoyo de las naciones y ya tenían garantizada la presencia de México, Guatemala, Venezuela, Haití y Puerto Rico, pero el organismo regional prohibió a esas naciones competir.
"Concacaf está en contra del deporte, Puerto Rico es un país con el fútbol en crecimiento y le han negado la oportunidad de hacer un evento internacional, a pesar de que tenemos dos campos certificados por la FIFA", agregó.
Los Juegos contarán con alrededor de 5.500 deportistas y repetirán sus primeros juegos de medalla el próximo domingo, en competencias de levantamiento de pesas, natación, judo y esgrima, en las que México, Colombia y Venezuela, llamados a liderar la tabla de medallas, deberán conquistar sus primeros premios.
Pérez admitió que vive las hora previas al inicio de los juegos con impaciencia y la angustia por el tiempo.
El dirigente reconoció que no quiere saber de las noticias del clima, pero si la lluvia aparece, de todas maneras la inauguración va a ser exitosa.
"No quiero ni ver el centro meteorológico, no quiero pensar en esa opción, el estadio no tiene techo dependemos de que dios nos ayude", dijo al ser preguntado por la posibilidad de lluvia en el momento de la inauguración mañana a las 20.00, hora local (00.00 GMT).