La Unión Nacional de Educadores (UNE), el mayor sindicato de maestros del Ecuador, se concentró hoy ante la Asamblea Nacional en Quito para protestar contra las medidas que el Gobierno ha tomado frente a los docentes que no se sometieron al proceso de una evaluación que consideran "punitiva".
Así lo indicó el vicepresidente nacional de la UNE, Francisco Rojas, quien frente a la sede del Legislativo ecuatoriano y acompañado por más de un centenar de maestros, padres y estudiantes, recordó que la de hoy fue una convocatoria a nivel nacional, con "las 24 provincias del país movilizadas".
Rojas se reafirmó en que "esta evaluación punitiva, sancionadora, no tiene que pasar", en referencia al decreto firmado por el presidente de Ecuador, Rafael Correa, que establecía la destitución de los maestros que no realizaran los controles, al entender que no superar la evaluación es incurrir en "incompetencia profesional".
La UNE apoya la evaluación, "mil veces sí a la evaluación", dijo el dirigente sindical, "pero a una evaluación integral, a una evaluación que signifique diagnosticar los problemas del país", insistió.
Rojas recordó que ya anunciaron la creación de un equipo de abogados para "defender a nuestros compañeros maestros y maestras, que se acogieron al derecho a la resistencia, amparados en la Constitución, en su artículo 98", aclaró.
Según señaló el Ministerio de Educación a mediados de este mes, al finalizar la primera fase de evaluaciones, el decreto sancionador supone abrir procesos administrativos a 2.657 maestros.
Dicho decreto fue incluido después en las reformas a la Ley de Carrera Docente y Escalafón del Magisterio Nacional que el pasado 14 de julio aprobó el Legislativo,
La protesta de la UNE va más allá de los procesos de evaluación a docentes, y se centra también en las reformas a esa ley sobre el magisterio ecuatoriano.
"Nos están sacando el dinero del bolsillo", denunció Rojas, en referencia a las reformas de la ley, a la vez que aprovechó para reclamar recursos como los subsidios de antigüedad y familiar, "el bono de frontera y amazónico", además de ascensos de categoría y compensación pedagógica.
Los maestros, aseguró el vicepresidente de la UNE, no van a "dejar pasar" este decreto 1780, "que entrega, como en la época del oscurantismo, a la curia, a la educación católica, recursos económicos", con lo que Rojas se atrevió a afirmar que se está "agravando el laicismo y la libertad de culto".
Con consignas como "se vive, se siente, la UNE está presente" y "a preparar el paro nacional", los manifestantes recorrieron las calles del sur de la capital ecuatoriana hasta la Asamblea Nacional, frente a la que se concentraron.
Los maestros gritaron, mostraron pancartas contra el decreto sancionador y la "evaluación punitiva", e incluso quemaron algunos neumáticos.
Entre mayo y julio, el Gobierno llevó a cabo un proceso de evaluación de los maestros con el objetivo de mejorar la calidad de la educación pública.