Los once magistrados de la Suprema Corte de Justicia de la Nación mexicana rechazaron hoy de forma unánime las acusaciones lanzadas por un cardenal, quien ayer dijo que fueron "maiceados" (sobornados) para que avalen la constitucionalidad de las adopciones de menores por parte de parejas homosexuales.
El magistrado Sergio Armando Valls, antes de comenzar hoy las discusiones sobre el asunto en el pleno del alto tribunal, expresó un "voto de censura" contra el cardenal de Guadalajara, Juan Sandoval Íñiguez, por haber cuestionado "la honorabilidad tanto de este Tribunal como de sus miembros".
Ayer, Sandoval Íñiguez dijo en una rueda de prensa celebrada en Aguascalientes que tanto el jefe de gobierno del Distrito Federal, el izquierdista Marcelo Ebrard, como una serie de "organismos internacionales" que no identificó habían sobornado a los magistrados, quienes han perfilado en las sesiones de discusión dedicadas al asunto su aval a las adopciones.
Actualmente es legal la adopción por parte de parejas homosexuales solamente en Ciudad de México y la Suprema Corte de Justicia de la Nación está estudiando la constitucionalidad de esa disposición aprobada por la Asamblea legislativa del Distrito Federal.
"No sé si a alguno de ustedes (declaró el religioso ante varios periodistas) les gustaría que lo adoptaran un par de lesbianas o un par de maricones. Creo que no", agregó el cardenal de Guadalajara, quien se refirió al alto tribunal como la "Suprema Decepción" ante la prensa.
Tras sus afirmaciones, los dichos del cardenal fueron severamente reprobados en el pleno de hoy.
"En mi carácter de ministro de la Corte, critico acremente el lenguaje, la forma, el fondo, con que se expresaron estas opiniones", señaló Valls, cuya propuesta, en la que se basa la discusión en curso, favorece las adopciones de menores entre parejas de homosexuales.
"No se puede impunemente, amparado bajo ningún título, acusar a once ministros del más alto tribunal del país de corruptos, y de decir que han sido interesados pecuniariamente para decidir en determinado sentido en este asunto", dijo el magistrado Valls.
Recordó que en un Estado laico como el que existe en México "debe haber una absoluta separación (...) entre la Iglesia y el Estado".
El tema de las adopciones está sometido al análisis de la Suprema Corte tras una acción de inconstitucionalidad promovida por la Procuraduría General de la República (PGR, Fiscalía) en contra del jefe de gobierno del Distrito Federal y de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, dominada por el izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD).