La Conferencia Episcopal de Bolivia difundió hoy un mensaje pastoral dedicado a analizar los diez aspectos positivos y los diez más preocupantes de la nueva Constitución que se someterá a referendo el próximo 25 de enero.
Entre los aspectos que más preocupan a los obispos figura que el proyecto de Carta Magna no reconozca "la profunda realidad religiosa del pueblo boliviano que mayoritariamente profesa la fe cristiana" e ignore "la relevancia histórica, cultural y social de la Iglesia Católica".
El proyecto señala en su artículo 4 que "el Estado es independiente de la religión", lo que constituye una novedad respecto a las anteriores constituciones bolivianas, que establecían como religión oficial a la católica.
Otro de los puntos que preocupa a los prelados es el "amplio margen de discrecionalidad" que la nueva Constitución concede al Estado en aspectos como la aplicación retroactiva de sanciones penales para delitos como el de traición a la patria.
Estiman, además, que considerar "traición a la patria" el hecho de "violar el régimen constitucional de recursos naturales" o "atentar contra la unidad del país" podría llevar a "una persecución política altamente violatoria de los derechos fundamentales".
La Conferencia Episcopal advierte de otras cuestiones como el no reconocimiento del derecho a la vida desde la concepción, lo que "podría abrir el camino a la legalización del aborto", o la "ambigüedad" de los derechos sexuales y reproductivos porque, a su juicio, pone en peligro la integridad de la familia.
Sobre el modelo económico que fija el texto constitucional, la Iglesia Católica alerta de la tendencia hacia un sistema "estatista" y "centralizado".
En cuanto a los aspectos positivos, los obispos valoran el reconocimiento de los pueblos indígenas y los sectores históricamente marginados, así como la carta de derechos individuales y colectivos, que supone "un avance significativo en la ampliación del Estado Social de Derecho".
Los prelados se muestran de acuerdo con la restauración del principio democrático de representación política de mayorías y minorías en la futura Asamblea Legislativa Plurinacional, que sustituirá al actual Congreso Nacional.
Valoran también los pasos que se han dado para clarificar las reglas respecto a las autonomías regionales, aunque creen que no se deben cerrar las posibilidades de reforma para mejorarlas y profundizarlas.
En líneas generales, la Conferencia Episcopal ve positivos los avances que se lograron en las modificaciones introducidas al proyecto que inicialmente presentó la Asamblea Constituyente, gracias a un acuerdo en el Congreso entre el oficialismo y una parte de la oposición.
No obstante, alerta de que el texto constitucional que se someterá a consulta "carece de la necesaria coherencia global y subsisten en él temas no discutidos".
En el inicio del mensaje pastoral, denominado "Llamados a ejercer un voto consciente, libre y responsable", los obispos católicos expresan también su indignación por "la manipulación del nombre de Dios y la religión en la propaganda relacionada con el referendo, venga de donde venga".