Los obispos católicos de Colombia pidieron hoy a los violentos aceptar el camino del diálogo y a todos los ciudadanos solidaridad para un desarrollo equitativo "en el que todas las personas puedan satisfacer sus necesidades fundamentales".
En su mensaje de Navidad, los miembros de la Conferencia Episcopal recomendaron "abandonar los caminos equivocados de la violencia para entrar por el camino del diálogo".
El mensaje, firmado por Rubén Salazar, arzobispo de Barranquilla y presidente de la Conferencia Episcopal, reclamó "la consecución de los ideales por medio de la concertación, de la negociación en búsqueda de la justicia y la paz, de la reparación debida de los daños causados".
También se dirigió a "los que reivindican sus derechos en medio de duros conflictos de diversa índole" para pedirles "nunca perder de vista el bien general".