Los tripulantes del pesquero colombiano "Laura Anny", detenido la semana pasada por autoridades de Nicaragua, denunciaron hoy que son víctimas de un "secuestro" porque miembros de la Armada de ese país los "asaltaron" en aguas colombianas.
"Llegaron unos tipos en lanchas rápidas, sin emblemas de nada; nos apagaron el GPS y me obligaron a mover el barco hasta Nicaragua", relató al diario El Tiempo el maquinista del "Laura Anny", Ulises Serrano.
La detención fue "un secuestro, porque fui obligado a mover el barco de noche hasta Nicaragua, contra mi voluntad", remarcó Serrano.
"Nos asaltaron porque ellos no pidieron permiso para abordar, incluso pensamos que eran unos bandidos porque llegaron y se fueron montando a la embarcación", señaló por su parte a la emisora La FM el capitán del pesquero, Antonio Burbano.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia entregó ayer una nota de protesta al Gobierno de Nicaragua en la que denuncia que la detención del "Laura Anny" fue "ilegal" y "constituye una flagrante violación de las normas y principios del Derecho Internacional".
El Gobierno colombiano explica que "se hizo un análisis de las evidencias técnicas que se tenían de la interceptación del pesquero y se determinó la ilegalidad de la detención".
La cancillería de Nicaragua informó a Bogotá de la captura, el pasado jueves, del buque pesquero "Laura Anny" y de las embarcaciones "Red Tail" y "Daniela M", todas con bandera colombiana.
En la nota de protesta, Colombia "exige a Nicaragua la inmediata e incondicional liberación de los tripulantes, la devolución en condiciones de seguridad de la embarcación con sus equipos y aparejos, y el producto mismo de la pesca".
Asimismo, alerta de que "proseguirá la investigación para determinar si la captura se produjo en jurisdicción colombiana, lo cual constituiría una violación de la soberanía marítima" del país.
El pasado sábado, Colombia anunció el inicio de una investigación sobre la detención de las embarcaciones y pidió a Nicaragua que garantizara el "bienestar" de sus tripulaciones.
El Gobierno colombiano había señalado en un principio que el pesquero fue interceptado en aguas hondureñas y adelantó que, por tanto, no iba a presentar una nota de protesta ante Nicaragua.
Sin embargo, según la Fuerza Naval del país centroamericano, la captura se produjo "por pesca ilegal en aguas nicaragüenses" en el Mar Caribe.
Nicaragua y Colombia mantienen una disputa limítrofe en el Caribe desde 2001 por una demanda presentada por el primer país, que declaró no válido un acuerdo de límites suscrito en 1928 y llevó el caso a la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en La Haya.