Miles de profesores siguieron hoy la huelga de 48 horas que iniciaron este lunes en todo Chile con el objetivo de exigir al Gobierno el pago de un bono equivalente a unos 2.080 dólares para cada maestro y pidieron la renuncia de la ministra de Educación, Mónica Jiménez.
Este martes cientos de docentes marcharon desde la Estación Central, situada al poniente del centro de la capital chilena, hasta el Paseo Bulnes, frente al Palacio de La Moneda, sede del Ejecutivo, donde habían montado un gran escenario.
Según el presidente de la entidad, Jaime Gajardo, el movimiento superó todas las expectativas y alcanzó una convocatoria del 95 por ciento.
Criticó la posición del Gobierno ya que pese a la gran adhesión que ha tenido la huelga la ministra de Educación aún no se pronuncia, por lo que pidió su renuncia.
"Ella debe dejar el servicio porque no podemos tener una ministra que ha generado una crisis tremenda a nivel de la educación y que solo se refiera a algunos temas", agregó Gajardo en declaraciones a los periodistas.
En tanto, la ministra Jiménez afirmó que la adhesión a paro en estos dos días alcanzó al 65 por ciento de la educación pública.
Jiménez insistió en que su ministerio solo actuará como mediador en la huelga ya que el problema lo deben resolver los municipios a quienes, según dijo, se le entregaron los recursos para ser pagados a los profesores.
El Colegio de Profesores determinó un paro nacional de 48 horas tras infructuosas negociaciones para que el Ministerio de Educación pague un bono de Subvención Adicional Especial (SAE), equivalente a unos 2.080 dólares para cada maestro.
Las autoridades ofrecen pagar primero 250.000 pesos (unos 437 dólares) y el resto en cuotas, algo considerado por Gajardo como "impresentable".