La milicia radical islámica somalí Al Shabab ha advertido de que cometerá más atentados en Kenia mientras las tropas kenianas continúen "persiguiendo a musulmanes inocentes" en Somalia, informa hoy la prensa keniana.
"Cuanto más persigan las tropas kenianas a musulmanes somalíes inocentes, menos seguras serán las ciudades de Kenia; cuanto mayor sea la opresión a los musulmanes de Somalia, más constreñida será la vida keniana", aseveró Al Shabab en su cuenta en Twitter.
"Es la ley de la venganza. Vuestra seguridad depende de la nuestra. Se trata de una larga guerra, y los kenianos no deben albergar razones para el optimismo, ni esperanza en el triunfo", agregó la milicia radical.
La advertencia llega después de que el pasado sábado se produjeran dos atentados en la ciudad costera de Mombasa (sureste de Kenia), que dejaron al menos un muerto y una treintena de heridos y de los que el Ejecutivo de Nairobi culpa a Al Shabab, aunque nadie se ha responsabilizado aún del ataque.
"No nos deberíamos relajar hasta que hayamos expulsado a Al Shabab y a sus simpatizantes de Kenia", dijo el ministro keniano de Seguridad Interna, George Saitoti, citado por la web de la emisora local Capital FM.
El Ejército keniano, ahora integrado en la Misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM), entró hace casi medio año en territorio somalí en respuesta a los sucesivos secuestros que se habían cometido en las zonas fronterizas entre ambos países y que amenazaban al importante sector turístico de Kenia.
Entre estos raptos se encuentra el de las dos cooperantes españolas de Médicos Sin Fronteras (MSF), Montserrat Serra y Blanca Thiebaut, acaecido el pasado 13 de octubre en el campo keniano de refugiados de Dadaab (este), desde donde fueron trasladadas posteriormente a Somalia por sus captores.
Kenia se encuentra en estado de alerta desde entonces y la seguridad se ha incrementado fuertemente en los accesos a numerosos centros públicos y privados del país.
Al Shabab, que el pasado febrero anunció su unión formal con la red terrorista Al Qaeda, combate a las tropas del internacionalmente respaldado Gobierno Federal de Transición somalí, a las de AMISOM, al Ejército etíope y a varias milicias pro gubernamentales, con el fin de instaurar un estado musulmán de corte wahabí en el país.
Somalia vive en un estado de guerra civil y caos desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barre, lo que dejó al país sin un gobierno efectivo y en manos de milicias islamistas, señores de la guerra y bandas de delincuentes armados.