Las centrales sindicales de Ecuador anunciaron hoy que preparan el tradicional desfile del 1 de mayo, cuando se celebra el Día Internacional del Trabajo, con el objetivo de exigir al Gobierno una lucha frontal contra el desempleo y emprender cambios radicales contra el rezago del neoliberalismo.
Mesías Tatamuez, presidente de turno del Frente Unitario de Trabajadores (FUT), que aglutina a varias centrales obreras, aseguró que la tradicional marcha del 1 de mayo se efectuará en todas las ciudades ecuatorianas y que contará con la participación de campesinos y otros sectores populares.
No obstante, el dirigente sindical aseguró en una rueda de prensa que en esta oportunidad los trabajadores conmemorarán el Día del Trabajo con pesar por una alta tasa de desempleo que en el primer trimestre del año llegó al 9,1%, lo que supone casi 419.000 personas en paro.
"Vamos hacia un 1 de mayo donde hay un gran desempleo", del que "no sólo es culpable el Gobierno actual. El desempleo es una lacra que realmente hemos venidos arrastrando desde los gobiernos neoliberales" del pasado, afirmó Tatamuez.
El líder obrero llamó a todos los sectores sociales a sumarse a la movilización del próximo sábado y dijo que en su país se deben profundizar los cambios estructurales que prometió el Gobierno de Rafael Correa, que se declara de izquierdas.
Por su parte, el presidente de la Confederación de Trabajadores de Ecuador (CTE), Santiago Yagual, insistió en que es necesario presionar al Gobierno para que empuje los cambios en la estructura social y económica del Estado, en beneficio de los sectores menos favorecidos de la sociedad.
Se debe profundizar "este proceso de cambio total de la estructura sociopolítica, que todavía no comienza, porque todavía hay las raíces de la corrupción que no dejan avanzar en el proceso", subrayó Yagual.
Celso Erazo, de la Unión General de Trabajadores (UGT), fue más radical y dijo que la marcha del sábado debería constituirse en una manifestación "en contra del capitalismo y (a favor de) la instauración del socialismo, pero un socialismo que beneficie a los trabajadores del Ecuador".
"No queremos un socialismo con el que se disfrace la política para seguir beneficiando a los grupos económicos (poderosos), como el caso de los banqueros, a los que se les está entregando el dinero de la seguridad social y, por otro lado, se siguen afectando a los derechos de los trabajadores", remarcó Erazo.
Con ello, Erazo criticó a la Administración de Correa que, según él, se arropa bajo la bandera de la izquierda, pero que beneficia a sectores poderosos.
También Diego Cano, del sindicato petrolero, aseguró que las organizaciones de trabajadores del sector público marcharán en Quito el próximo sábado para protestar ante las reformas laborales que, a su juicio, perjudican a la clase obrera.
Cano exigió la derogación de un decreto del Ejecutivo, que ha sido criticado por las centrales obreras, por considerar que pone en peligro la contratación colectiva en el país.
Por otra parte, se prevé que organizaciones sociales afines al Gobierno también participen en el desfile del 1 de mayo en respaldo a la gestión de Correa.