Estudiantes de las principales universidades de Ecuador marcharon hoy en Quito para exigir que se respete la autonomía de esas instituciones y que se les devuelvan unos fondos que centralizó el Gobierno.
El presidente de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEUE), Marcelo Rivera, dijo a Efe que alrededor de 7.000 alumnos, rectores y docentes se concentraron en la capital ecuatoriana para protestar por la decisión del Ejecutivo de centralizar los recursos de todas las instituciones públicas en una cuenta única.
Para Rivera, esta medida afecta a la autonomía de la universidad y conlleva que todos los proyectos en los que se necesite inversión deben ser aprobados por la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo (Senplades).
"Todos los recursos fueron centralizados en una cuenta única, lo que hace que los proyectos que planteemos las universidades sean calificados como prioritarios o no por la Senplades y el ministerio de Economía", declaró Rivera.
Con esta decisión "se estaría violando la autonomía universitaria", dijo Rivera, al añadir que ese aspecto "no es negociable".
Por otro lado, según el líder estudiantil, el ministerio de Economía retiene recursos de las universidades por valor de 86 millones de dólares como parte de un sistema de control financiero que el Gobierno dictó a partir de este mes.
Ante esta situación, los universitarios marcharon primero al Juzgado Tercero de lo Penal, donde se tramita una demanda que interpusieron por la inconstitucionalidad de la centralización de recursos.
"Hemos solicitado al juez que agilice los trámites respectivos para que, de forma inmediata, se pronuncie" sobre la "violación de la Constitución", que en uno de sus artículos establece la autonomía administrativa, académica y financiera de las universidades públicas, indicó Rivera.
Más tarde, los manifestantes se desplazaron hasta el Palacio de Gobierno, donde consiguieron, según Rivera, que los recibiera un funcionario del Ejecutivo.
Rivera sostuvo que la respuesta que da el Gobierno es que trabaja en una reordenación de las finanzas públicas, "centralizando recursos para un mejor control".
"Nosotros no estamos en contra de que los fondos públicos que manejamos las universidades sean controlados. Estamos de acuerdo y tenemos que rendir cuentas", pero el problema es que eso afecte a la autonomía, explicó.
Además, anunció que en pocos días los representantes de las universidades públicas se reunirán para analizar acciones y alertó de que "gradualmente se irán radicalizando, hasta conseguir una respuesta efectiva y una entrega inmediata de los recursos".
De su lado, el ministerio de Economía difundió hoy un comunicado de prensa que afirma que "jamás se va a disponer de las rentas" de las universidades.
Según el ministerio, el control "se enmarca en un esquema de ordenamiento de las finanzas públicas y en el espíritu de otorgar transparencia a la ciudadanía sobre los recursos fiscales, sin afectar a la autonomía" de las universidades.