El presidente paraguayo, Fernando Lugo, aseguró hoy que no descansarán hasta capturar a los integrantes de un grupo armado de izquierda, un día después de que concluyeran las operaciones de treinta días para intentar atraparlos.
El estado de excepción había sido declarado el 24 de abril pasado para que las tropas militares y policiales detuvieran a los miembros del autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), pero ninguno de sus alrededor de veinte cabecillas fueron capturados.
"El EPP es un enemigo de la democracia en Paraguay y no nos cansaremos hasta derrotarlo, hasta capturar a todos sus integrantes", aseveró Lugo durante el balance que hizo sobre esas operaciones, tildadas de "fracaso" y "decepción" por sectores de la oposición.
El gobernante consideró que "no se logrará en meses" la detención de los miembros de ese grupo armado, "sino debe formar parte de una campaña operativa sostenida, resistente a las adversidades".
Indicó, además, que "las fuerzas policiales seguirán con su presencia creciente en la zona norte del país y las fuerzas militares reforzarán sus unidades y colaboraran estrechamente en todas las circunstancias en las que se requiera su colaboración".
"Conozco países poderosos del mundo, el país más poderoso del mundo, si ustedes quieren, que lleva años, décadas, persiguiendo a terroristas, sin poder encontrarlos. Tengo la percepción que a nosotros no nos demorará mucho tiempo y que pronto cumpliremos con esta parte de nuestro objetivo", aseveró el mandatario.
En cuanto a los que cuestionaron el estado de excepción, Lugo expresó que no se dejarán "llevar por la presión de quienes lejos de esta zona, lejos del teatro de operaciones, creen que este propósito es tan sencillo como mover la lengua para formular una críticas".
"Muchos maliciosamente construyeron el argumento que ayer, por el cierre del estado de excepción, iba a producirse el regreso masivo de los contingentes militares y policiales", expresó en otro momento de su alocución.
"Les digo hoy, aquí a los señores gobernadores, intendentes, a la población, que eso no va a suceder, es mentira que el sistema de seguridad se va a desmantelar, es mentira que vamos a abandonar el norte perdiendo el clima de seguridad que hemos conquistado", agregó.
Lugo realizó el balance sobre las operaciones de los últimos treinta días en la ciudad de Concepción, al norte de Asunción y en cuyas zonas boscosas opera el EPP, que, según la Fiscalía, fue instruido por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para perpetrar secuestros y otro tipo de ilícitos.
Durante la medida, en la que se registraron varios altercados y un tiroteo entre policías y militares, fueron detenidas alrededor de un centenar de personas que contaban con orden de captura, pero cuya posible vinculación con el EPP no se ha podido comprobar hasta el momento.
La medida de seguridad rigió en los departamentos de Amambay, Concepción, San Pedro, Presidente Hayes y Alto Paraguay, estos últimos en el Chaco (Región Occidental).
Los gremios de ganaderos y productores agrícolas, cuyas haciendas sufrieron saqueos o algún tipo de ataque, atribuidos al EPP, fueron los únicos que exigieron que se prolongue la medida por otros treinta días, como prevé la Constitución, mientras que el Poder Ejecutivo decidió dar por concluido el estado de excepción.
Ese mecanismo de seguridad fue declarado tras la muerte, el 21 de abril pasado, de un agente y tres civiles en una emboscada atribuida al EPP y ocurrida en una hacienda ganadera de Arroyito, 380 kilómetros al norte de Asunción, en los límites de San Pedro y Concepción.