El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, defendió hoy a los congresistas que usan recursos públicos para pagar los pasajes aéreos de sus esposas cuando los acompañan en viajes a Brasilia, o de personas que convocan para debates en el Parlamento.
"No creo que sea crimen que un diputado lleve a su mujer a Brasilia. No considero crimen que un diputado le de un pasaje a un dirigente sindical para ir a Brasilia", afirmó el jefe de Estado en declaraciones que concedió hoy a periodistas en Río de Janeiro.
Pese a condenar los viajes de los parlamentarios con sus familiares al exterior, Lula calificó como "hipócrita" el escándalo que surgió en el país por las denuncias según las cuales los parlamentarios usan indiscriminadamente y hasta venden los pasajes a que tienen derecho y que son financiados con recursos públicos.
Según acusaciones publicadas por los medios, prácticamente la mitad de los miembros de la Cámara de los Diputados ya viajó al exterior, principalmente a Miami y a diferentes ciudades europeas, con sus familiares u otras personas utilizando pasajes costeados por el Congreso.
Algunos diputados llegaron a utilizar la cuota de pasajes a que tienen derecho para costear el viaje de actores y modelos a sus ciudades de origen o hasta para financiar el alquiler de avionetas.
"Es un debate hipócrita. En la medida en que no era prohibido, las personas lo hacían. El problema de Brasil no es ese. Ese es un problema que puede ser corregido por una decisión de la mesa directiva del Congreso", dijo Lula.
El gobernante reconoció que cuando era diputado convocaba a dirigentes sindicales para debates en el Congreso, cuyos pasajes eran gestionados por su gabinete.
"Gracias a Dios nunca llevé a un hijo mío a Europa con esos pasajes, pero no creo que sea un crimen que un diputado lleve a la mujer a Brasilia", aseguró.
Lula se quejó de que el escándalo paralizó las votaciones en el Congreso desde hace un mes y que aplazó la discusión y aprobación de proyectos de ley importantes y de interés para el país.