El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, manifestó hoy que no espera más estímulos fiscales en 2010 para consolidar la economía del país, pero admitió que las actuales medidas adoptadas para enfrentar la crisis podrán mantenerse.
Lula afirmó en un encuentro con periodistas que el Gobierno "puede estudiar más incentivos fiscales, siempre y cuando la economía lo permita" y que acciones como la reducción del Impuesto sobre Productos Industrializados (IPI) podrán volverse definitivas, según informaciones del servicio oficial de noticias Agencia Brasil.
Sin embargo, el mandatario comentó que "no espera, ni es la intención del Gobierno" aplicar nuevas medidas tributarias para el estímulo de la economía brasileña.
"La manutención de los incentivos fiscales anunciados depende de cómo va a quedar la economía en 2010. Vamos a evaluarlo. Nosotros anunciamos medidas para los sectores que estaban con problemas y espero que no tengamos ninguna más en 2010", aseveró el gobernante.