El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y su esposa Marisa figuraron hoy entre los primeros mayores de 60 años que recibieron una vacuna contra la gripe, en el inicio de una campaña dirigida a ancianos que se realiza cada año.
"No duele", declaró sonriente Lula a periodistas tras recibir la inyección en su brazo izquierdo, y subrayó que se aplica la vacuna desde hace cuatro años y "nunca más" tuvo gripe, por lo que animó a todos los ancianos a dirigirse a los centros de salud.
El presidente, de 64 años, fue vacunado en un puesto de salud público de São Bernardo do Campo, un suburbio industrial vecino a São Paulo donde tiene su residencia particular.
Mediante esta campaña, que concluirá el próximo día 21, el Ministerio de Salud se propone vacunar contra la gripe a 18 millones de personas mayores de 60 años en todo el país.