Maddux sólo necesitó 30 minutos para cerrar una carrera gloriosa


De la misma manera que dominaba a los bateadores desde el montículo, Greg Maddux, hizo lo propio cuando se presentó ante los periodistas en Las Vegas (Nevada) para en sólo 30 minutos oficializar el adiós definitivo de la Grandes Ligas después de 23 años de profesional.


"He querido estar hoy, aquí, para darles las gracias", expresó Maddux al dirigirse a los periodistas que llenaban una de las salas del hotel Bellagio de Las Vegas. "Agradezco cada una de las cosas que me ha dado el deporte del béisbol".


Maddux, que alcanzó la marca de 355 triunfos como profesional, admitió que a partir de ahora será difícil aceptar que ya no estará dentro de la competición, pero era el momento para hacerlo.

 

"No será fácil, pero es el momento adecuado para dedicarme a mi familia, pasar más tiempo con todos ellos y aunque creo que podría seguir algún año más ya no sería con la misma efectividad de antes", subrayó Maddux. "Ante esa realidad, algo por lo que no me gustaría pasar, es mejor el decir adiós".


Maddux, que estuvo acompañado por miembros de su familia y de su agente Scott Boras, habló con total tranquilidad y en ningún momento perdió la compostura o la emoción se impuso a su control, como el que tenía sobre el montículo.


A su lado estaba su hermano Mike Maddux, con el que empezó a jugar al béisbol y ahora es entrenador de pitcheo de los Vigilantes de Texas.

 

Un poster grande con fotos de Maddux fue colocado detrás del podio desde donde Maddux dijo adiós a su carrera profesional después que lo introdujo su agente Boras, quien con el calificativo cariñoso de "Mad Dog" había tenido un carrera modelo.


"Nunca cambie nada en mi estilo de lanzar durante los 23 años que salí al montículo", explicó Maddux, de 43 años. "Pienso, que si tu colocas la recta y el cambio de velocidad donde quieres, no importa el que pelotero que esté bateando".


Esa filosofía fue la que le permitió a Maddux ganar cuatro 355 partidos, cuatro premios Cy Young, 18 Guantes de Oro, ser elegido ocho veces para el Partido de las Estrellas y conseguir el título de la Serie Mundial con los Bravos de Atlanta.

 

Maddux se va como octavo en la lista de todos los tiempos con 355 triunfos y 227 derrotas, después que la pasada temporada la completo con marca de 8-13 y 4.22 de promedio de efectividad al trabajar con los Padres de San Diego y Los Ángeles Dodgers.


Maddux también salió tres veces como relevista con los Dodgers en las series de playoffs para no permitir ninguna carrera en los cuatro episodios que lanzó.


El ex abridor, que ya tiene asegurado un puesto en el Salón de la Fama, logró un promedio de efectividad de 3.16, abanicó a 3.371 bateadores y lanzó 5.008 episodios.

 

Entre todos los lanzadores con más de 3.000 ponches, Maddux es el líder de menos bases por bolas por cada 9 entradas con un promedio de 1.80, mientras que dio 999 bases por bolas en 744 salidas al montículo, 740 como abridor y cuatro de relevista.


Maddux, que superó a Roger Clemens con una victoria más como profesional, también se va sin que su nombre se haya visto involucrado para nada en el escándalo del dopaje dentro del béisbol de las Grandes Ligas.


Todo lo contrario de lo que sucedió con Clemens, que después de haber logrado 354 victorias, 3.12 de promedio de efectividad, 4.672 ponches y 7 premios Cy Young) es catalogado por muchos como el mejor lanzador de Grandes Ligas desde 1950, su aparición en el Informe Mitchell de esteroides cambió por completo la imagen que tenía.


Ahora ya muchos de los expertos consideran que la distinción de mejor lanzador debe ser para Maddux, quien nunca ha sido ligado al uso de sustancias prohibidas.


Maddux tendrá que esperar los reglamentarios cinco años antes que pueda ser incluido en la lista de los aspirantes a ser elegidos al Salón de la Fama, algo que podría conseguir en su primer año.


El lanzador derecho que comenzó con los Cachorros de Chicago para luego irse con los Bravos de Atlanta, volver a la ciudad de los vientos y luego jugar con los Padres y los Dodgers lo consiguió todo dentro del béisbol profesional.


Maddux ganó al menos 13 partidos en 20 temporadas consecutivas, una racha que rompió la pasada campaña cuando compartió la competición con los Padres y los Dodgers.


"Es extraordinario como persona y profesional", declaró Joe Torre, el piloto de los Dodgers, el último que dirigió a Maddux en el último partido que ganó por 2-1. "Lo he visto y admirado durante todo el tiempo dentro y fuera del campo y me siento feliz de haber sido protagonista de una noche como esta".


Aunque Maddux concluyó su carrera en la Costa Oeste, su figura estará siempre ligada a los Bravos y sus ex compañeros Tom Glavine y John Smoltz con los que ganó 14 títulos de división y la Serie Mundial de 1995.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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