El escritor e intelectual italiano Claudio Magris dijo hoy en Lima que la sociedad europea debe aceptar la apertura a otros principios y civilizaciones, pero sin dejar de conservar "algunos valores innegociables".
Invitado por el Instituto Italiano de Cultura para participar en diversos debates y conferencias, Magris dio hoy una rueda de prensa en la que habló más de cuestiones sociales o ideológicas que literarias, y se refirió a lo que llamó "el problema del futuro": la llegada y la inserción de los emigrantes de otras culturas en la sociedad europea.
Por un lado, Magris aceptó el "elemento fundamental de enriquecimiento" que supone la mezcla de civilizaciones, y dijo comprender la emigración como una "legítima voluntad de vivir diferente que tienen cientos de millones de personas que sufren condiciones inhumanas".
Sin embargo, admitió que hay una "imposibilidad física" de que, por ejemplo, Italia acoja a 300 millones de seres necesitados, y es ahí donde se producirá "la tragedia" del futuro.
Cuando los emigrantes llegan a suelo europeo, es bueno que aporten nuevos valores a una civilización que por esencia "es mestiza, acto de encuentro de culturas diversas", y la sociedad del mañana "necesita un máximo de apertura y de autocrítica".
Sin embargo -recalcó- "hay algunos valores, poquísimos, que ya no estamos dispuestos a cuestionar ni a negociar, como la igualdad de las personas independientemente de su condición sexual, ética o religiosa".
Sin referirse a ninguna civilización en concreto, aunque respondía a una pregunta sobre la inserción de los musulmanes en los países europeos, Magris recalcó que el valor de la diversidad y de las tradiciones no son absolutos, pues hay tradiciones que deben ceder ante el principio superior de la igualdad de los seres humanos.
A este respecto, consideró "horrible" la reciente prohibición de construir alminares de mezquitas en Suiza, derivada del resultado de una consulta popular, pero consideró igualmente "equivocado y peligroso" lo sucedido en Dinamarca, donde una editorial ha publicado cuentos censurados de Andersen con pasajes cortados para no ofender a los musulmanes.
Este tipo de comportamientos en aras de la corrección política "ayuda al otro a posiciones aberrantes e intolerantes, como la prohibición de alminares", acotó, y repitió que es este el verdadero problema del futuro.
Magris, premio Príncipe de Asturias, participa el próximo miércoles en un debate en la Biblioteca Nacional de Perú con el peruano Mario Vargas Llosa sobre "Novela, cultura y sociedad", y el viernes dará en la Universidad de San Marcos una conferencia magistral con el título "Ulises después de Homero".