La alcaldía de Montevideo expresó hoy su malestar por la grabación de un anuncio de una conocida marca de refrescos en el Memorial de los Detenidos Desaparecidos, que recuerda a las víctimas uruguayas de la represión de las dictaduras del Cono Sur en las décadas de los años setenta y ochenta.
Una fuente de la Intendencia (alcaldía) montevideana explicó hoy a Efe que la molestia se debe a que los productores del comercial, que tenían permiso para rodar en la zona, cubrieron con una lona verde el monumento, donde están inscritos los nombres de las personas que desaparecieron durante el Gobierno de facto uruguayo.
Según las fuentes, los responsables de la grabación buscaban una zona donde hubiera una colina y en la capital uruguaya el único punto con esas características es el cerro de Montevideo, que domina la bahía.
Allí se encuentra el Parque Vaz Ferreira, que alberga el memorial, una construcción compuesta por dos paredes de cristal donde están grabados los nombres de los desaparecidos y que mide unos dos metros de alto y unos treinta de largo.
Al parecer ese monumento, inaugurado en 2001, no cuadraba con las necesidades de los autores del anuncio, que querían como fondo una loma completamente verde, conjeturó la fuente, al remarcar que "el espacio que se les concedió a ellos no era específicamente el memorial", sino el parque.
"A nadie se le va a ocurrir, si se le permite grabar en la Plaza Independencia, montar a alguien en el caballo de (Jose Gervasio) Artigas", argumentó luego usando como referencia el monumento al prócer uruguayo, en el centro de Montevideo.
La polémica fue desatada por representantes de la principal central sindical de Uruguay, el Plenario Intersindical-Convención Nacional de Trabajadores (PIT-CNT), que ayer se reunieron con el intendente (alcalde), Ricardo Ehrlich, del izquierdista Frente Amplio, y le denunciaron lo sucedido.
En un comunicado publicado en la página web del Gobierno de la capital uruguaya, el intendente dijo compartir "plenamente el malestar expresado" por la PIT-CNT y por "numerosas personas y organizaciones".
Ehrlich justificó su postura con el argumento de "que una ciudad abierta a todos los ciudadanos y las ciudadanas tiene en el respeto mutuo y la memoria colectiva una de las bases fundamentales de la convivencia".
"Corresponde en tal sentido reafirmar una vez más el compromiso total del Gobierno de Montevideo con los valores e ideas que, de manera entrañable, se expresan en ese monumento a la vida y a la memoria de los detenidos desaparecidos", manifestó el mandatario.
El intendente informó además de que "ha dispuesto las medidas administrativas correspondientes, destinadas a analizar las responsabilidades que hubiere en el ámbito municipal y, sobre todo, a evitar la repetición en el futuro de episodios inadecuados" como este.
La dictadura militar uruguaya (1973-1985) dejó un saldo de 38 desaparecidos en el país, otros 182 en Argentina, ocho más en Chile, dos en Paraguay y uno en Brasil, según la Comisión para la Paz que investigó estos casos de 2000 a 2003.
El 25 de octubre pasado la mayoría de los uruguayos rechazó en las urnas un plebiscito para anular la Ley de Caducidad, que dejó impunes los crímenes de Estado cometidos por el régimen de facto.