La ciudad brasileña de Manaos amaneció hoy envuelta en una espesa nube de humo, que mezclado con agua generó lluvia ácida, horas antes de que los representantes de los países amazónicos se reúnan para preparar su participación en la Conferencia de Copenhague sobre el cambio climático.
El humo, procedente de un incendio en la selva vecina a la ciudad, capital del estado de Amazonas, hizo que la visibilidad fuera escasa en varias áreas de la ciudad.
A primeras horas de la mañana el humo, mezclado con unas débiles precipitaciones, produjo una lluvia ácida que cayó sobre la mayor urbe ubicada en la selva amazónica, según aseguraron responsables del Instituto Nacional de Meteorología de Brasil a medios locales.
En pocas horas comenzará con un almuerzo la reunión de países amazónicos organizada por Brasil para buscar una posición común en la Conferencia que tendrá lugar en Copenhague el mes próximo.
Han confirmado su participación el anfitrión, Luiz Inácio Lula da Silva, y los presidentes Nicolas Sarkozy, de Francia, que acude en representación del departamento de la Guayana francesa, Ronald Venetiaan, de Surinam, y Bharrat Jagdeo, de Guayana.
Cancelaron su participación los gobernantes de Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela, que serán representados por ministros o altos funcionarios de diferente rango.
El último en cancelar su compromiso fue el venezolano Hugo Chávez, quien explicó que no tendría tiempo para acudir hoy a Manaos y regresar a Caracas para recibir mañana al presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás.
La cancelación del viaje de Chávez se conoció horas después de que el mandatario colombiano, Álvaro Uribe, anunciara que no iba a viajar a Brasil porque todavía se resiente de una lesión que sufrió en un pie el pasado fin de semana.
Las relaciones de Colombia y Venezuela atraviesan por un periodo de fuerte tensión, derivado del rechazo de Chávez a un acuerdo que permite a tropas estadounidenses usar bases militares colombianas.
Chavez, que considera el acuerdo una amenaza para su país y para la región, mantiene congeladas las relaciones con Colombia desde agosto pasado y ha llamado a los venezolanos a prepararse para una posible agresión contra Venezuela.