Un grupo de personas se manifestó hoy cerca del hotel donde está hospedado en Río de Janeiro el presidente de EE.UU., Barack Obama, para pedir castigo para dos pilotos de ese país involucrados en el accidente de un avión de la aerolínea brasileña Gol que dejó 154 muertos en 2006.
Los manifestantes, que vestían camisetas negras estampadas con la frase "Yo soy una víctima", son parientes y amigos de las personas fallecidas en el accidente ocurrido el 29 de septiembre de 2006, cuando un Boeing 737-800 de Gol rozó en pleno vuelo con un avión ejecutivo y cayó en la selva amazónica.
Las cerca de 15 personas congregadas frente al hotel piden con pancartas negras que se castigue a los pilotos estadounidenses Joseph Lepore y Jan Paladino, tripulantes del avión Legacy de una empresa estadounidense de taxi aéreo que se rozó con el Boeing de Gol, causando el fatal accidente.
Según las investigaciones brasileñas, Lepore y Paladino, que lograron aterrizar su avión averiado en una pista en la región amazónica, volaban con el dispositivo anticolisión del Legacy apagado y a la misma altura del avión de Gol, por lo cual no percibieron que tenían en frente al Boeing.
Los dos estadounidenses, que siguen trabajando en su país, fueron absueltos de la acusación de negligencia en diciembre de 2008, pero en enero de 2010 un Tribunal Federal de Brasil anuló la absolución y ordenó comenzar el juicio de nuevo.
Los manifestantes llegaron hoy temprano, pero el riguroso dispositivo de seguridad que rodea a Obama impidió que el grupo se acercaran a las puertas del hotel, situado frente al mar, en el turístico barrio de Copacabana.
El tráfico de vehículos en la zona del hotel está cortado desde anoche e incluso a los peatones se les impide pasar. Sólo los otros huéspedes y los vecinos pueden circular a pie, previa identificación ante los agentes de seguridad.
Obama llegó anoche a Río de Janeiro procedente de Brasilia donde ayer tuvo una intensa jornada, al comenzar una visita de dos días a Brasil, primera etapa de una gira latinoamericana que incluye a Chile y El Salvador.
El mandatario tiene previsto visitar hoy la favela Cidade de Deus, que durante años estuvo dominada por bandas de narcotraficantes y ahora está controlada por la policía, y dar un discurso al pueblo brasileño en el Teatro Municipal.
Obama también tenía previsto visitar en la mañana de hoy el Cristo Redentor que corona el cerro del Corcovado, el principal destino turístico de la ciudad, pero esa actividad fue aplazada para la tarde, según informó el Consulado estadounidense en Río de Janeiro.
El presidente viajará mañana a Chile y el martes irá a El Salvador, última escala de su gira.