La marcha de los indígenas del oriente de Bolivia a La Paz cumplió hoy una semana sin lograr que el presidente Evo Morales acepte sus demandas de asignar recursos para sus autonomías especiales y aumentar sus representantes en el Congreso.
El diputado Pedro Nuni y el dirigente Ernesto Noé, ambos de la etnia mojeña e impulsores de la marcha, dijeron hoy a Efe desde la región de Beni (noreste) que unos 700 indígenas han recorrido en una semana 137 de los 1.400 kilómetros previstos hasta llegar a La Paz.
Nuni y otros cinco legisladores indígenas realizaron el fin de semana una huelga de hambre para exigir que la nueva ley de régimen electoral beneficiara a las etnias con el aumento del número de sus representantes en la Cámara de Diputados.
Sin embargo, el Congreso de Bolivia, dominado por el partido del presidente indigenista Evo Morales, desoyó esta petición y aprobó en la madrugada del domingo la nueva ley de Régimen Electoral sin los aportes que solicitaban.
Los indígenas del oriente plantearon que se subiera su representación especial en la Cámara de Diputados de 7 a 18 escaños, mientras que otros dirigentes de los pueblos del occidente han planteado tener 19 puestos para su población.
De esa forma, los pueblos indígenas en total aspiran a tener el control de 37 escaños de un total de 130 en ese órgano legislativo.
La norma, sin embargo, fue aprobada sin estos cambios por la Cámara de Diputados el domingo y volvió al Senado para el tratamiento de dos artículos que fueron añadidos y luego debe ser promulgada por Morales.
Nuni también defendió que el Estado asigne recursos económicos a las autonomías indígenas que se están creando, en igualdad de trato con las autonomías municipales y departamentales.
"No queremos dividir ni confrontar al país. No es nuestra intención y quiero desmentir a los ministros que se atreven a decir tal cosa. Yo más bien acuso a los ministros de buscar una confrontación entre indígenas del oriente y el occidente", apuntó.
Morales ha rechazado de plano atender sus pedidos porque cree que provocará una fractura en los nueve departamentos del país y, además, ha acusado a esos grupos indígenas de estar manipulados por la agencia de cooperación para el desarrollo USAID de EE.UU.
El ministro de Autonomías, Carlos Romero, uno de los funcionarios a quienes han criticado los pueblos originarios, defendió hoy ante los medios la decisión de la cámara baja de mantener en siete los escaños especiales para los pueblos indígenas del oriente del país.
Según Romero, en Bolivia esos pueblos representan a un 7% de la población total del país y por eso tienen siete escaños, por lo que subir este número tendrá como efecto una "sobre-representación" de esos pueblos indígenas en el Congreso.
Agregó que ese reconocimiento cualitativo no tiene comparación en el continente, porque en Venezuela sólo hay tres escaños especiales indígenas de un total de 126 diputados, y en Colombia, solo dos de 292.
Durante la semana de marcha, el ministro envió cuatro cartas a los indígenas para iniciar un diálogo, pero los manifestantes quieren reunirse en persona con Morales.
El dirigente Noé, también de la etnia mojeña, dijo hoy a Efe que los que marchan quieren tener en tres o cuatro días un encuentro con el presidente en la localidad de Ascensión de Guarayos, donde prevén llegar tras caminar 110 kilómetros más.
Noé es un histórico dirigente indígena del oriente que en 1990 encabezó una marcha similar que llegó hasta La Paz para exigir una Asamblea Constituyente y el reconocimiento de su derecho a un territorio propio.