El presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, inauguró hoy la campaña de vacunación contra la gripe A, en la que se aplicarán 1,8 millones de dosis en 2010.
En un principio se informó que Martinelli recibiría la primera dosis de la vacuna, pero el gobernante dijo que esperaría a que el pueblo se la colocara primero.
"Panamá tiene unos niveles de eficiencia médica muy altos y es por ello que hemos podido tener índices muy bajos de afectación, pero no por ello debemos bajar la guardia", señaló el mandatario durante un acto protocolario celebrado en la sede del Ministerio de Salud, en esta capital.
Exhortó a la ciudadanía a que vaya a vacunarse masivamente para reducir la mortalidad en el país, donde se han registrado once defunciones y detectado 809 casos.
Por su parte, el ministro de Salud, Franklin Vergara, aseguró que se vacunará a toda la población panameña, estén afiliados o no a la seguridad social, pero que se hará en dos etapas.
La primera incluye 100.000 dosis que se aplicarán al primer grupo de vulnerabilidad: embarazadas, personas con enfermedades crónicas, personal de salud y grupos indígenas.
En la segunda, que se inicia en marzo próximo, se aplicarán 1,7 millones de dosis, principalmente a los menores de cinco años y a las personas mayores de 60 años.
El ministro explicó que en la primera etapa se proporcionará una dosis única, pero a partir del mes de abril la dosis será triple para combatir las dos cepas de la influenza común.
Panamá utilizará la misma vacuna que se ha aplicado en Estados Unidos, donde se han inoculado a más de 30 millones de personas.
Panamá no califica para recibir donación por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) debido a su Producto Interno Bruto (PIB), por lo que tuvo que comprar cada dosis a un costo de siete dólares.