Mayor distribución de la riqueza, el principal reclamo en Uruguay en el Día Trabajo


El principal sindicato de Uruguay, el PIT-CNT, festejó hoy el Día Internacional del Trabajo con un acto público en el que estuvo presente la mayor parte del Ejecutivo y en el que se reclamó por una mayor redistribución de la riqueza.


Ante unos 3.000 simpatizantes y en medio de un ambiente festivo, representantes del sindicato también reafirmaron, ante la mirada del presidente José Mujica, quien asistió como un trabajador más a la concentración junto a su esposa la senadora Lucía Topolansky y el vicepresidente Danilo Astori, la necesidad de incrementar los salarios de los empleados públicos y privados.


Bajo el lema "A concretar la esperanza", los líderes sindicales expresaron su deseo de seguir luchado para impulsar la democracia en el país a través de una "mayor y mejor distribución de la riqueza", en pos de un "trabajo digno, un incremento del salario real" y una mejora de la vivienda y la salud para la clase trabajadora.


"Es necesario que unos pocos ganen menos y que unos muchos ganen más, es necesario discutir la productividad laboral con las empresas y es necesario discutir la parte que algunos empresarios se llevan de nuestras espaldas a las Bahamas", afirmó el secretario de comunicación del PIT-CNT, Gustavo Signorelle, ante los trabajadores.


Signorelle subrayó, que pese a la sintonía que existe entre el sindicato y el nuevo Gobierno, que asumió el pasado 1 de marzo, su organización, "hoy y siempre", no dejará de ser "una central de izquierda comprometida con los cambios".


En ese sentido, el orador destacó que el PIT-CNT no dejará de pedir la nulidad de la Ley de Caducidad, que evitó los juicios contra militares y policías responsables de violar los derechos humanos durante la dictadura militar (1973-1985) pese al plebiscito del pasado mes de noviembre por el que la ciudadanía se negó a levantar la norma.

 

Ese fue el único pasaje de los discursos del día en el que se criticó al presidente Mujica, ex guerrillero tupamaro y preso durante casi 15 años en condiciones infrahumanas por los militares, que desde que llegó al poder ha tendido una mano a los represores de la dictadura en aras de la reconciliación nacional.


"Los delitos de lesa humanidad no caducan a los 70 años", afirmó tajante Segnorelli, en referencia a una de las polémicas intenciones del presidente para acercarse a los militares.


"Queremos convocar a la esperanza y decir a los trabajadores que se puede un lograr un país distinto si se trabaja en conjunto y si se lucha por ello", concluyó el sindicalista.

 


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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