La organización Médicos Sin Fronteras (MSF) denunció hoy que las fuerzas de seguridad bareiníes han declarado las instalaciones médicas como un objetivo legítimo y las usan para detener a los manifestantes.
En un informe publicado hoy, MSF informa de que el sistema de salud de Baréin está paralizado y los heridos que necesitan tratamiento urgente no pueden acceder a los servicio médicos por temor a ser detenidos y agredidos.
"El uso del sistema de salud por parte de las fuerzas de seguridad como una herramienta para identificar y detener a los heridos, obstaculiza e ignora por completo el hecho de que todos los pacientes tienen derecho a recibir tratamiento en un lugar seguro", subraya el director de MSF, Christopher Stokes.
Es el caso del hospital público Salmaniya, en el centro de Manama, en el que los heridos ingresados han indicado a los equipos de MSF que fueron agredidos en el hospital por miembros de las Fuerzas Armadas y que algunos pacientes fueron detenidos.
La coordinadora médico de MSF Latifa Ayada explica en la nota de la organización que las fuerzas de seguridad están utilizando las heridas, especialmente las causadas por la Policía y los efectivos militares, para identificar a aquello que han participados en las protestas.
"El riesgo que supone a los pacientes el ir a los hospitales es demasiado alto, por lo que en muchos casos prefieren quedarse sin recibir tratamiento. Hay gente que está muriendo en sus casas y eso es inaceptable", afirma Ayada.
MSF ha propuesto que se establezca un servicio médico de urgencia en Baréin para que los equipos de la organización acompañen a los pacientes a los centros sanitarios y se aseguren que son tratados adecuadamente.
Asimismo, los trabajadores sanitarios también se han convertido en objetivo militar, por lo que MSF también pretende prestar ayuda para que puedan llevar a cabo sus funciones sin temor a represalias.
Sin embargo, la organización indica en el informe que no han podido obtener garantías por parte de las autoridades bareiníes de que los pacientes a los que ellos acompañen no serán considerados un objetivo.
Baréin es escenario de protestas políticas desde el pasado 14 de febrero para exigir la instauración de una monarquía parlamentaria con una nueva Constitución, que permita al pueblo elegir un Gobierno y un Parlamento independiente.