La secretaria general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), María Emma Mejía, afirmó hoy en Uruguay que América Latina "pude ayudar" a los países de Europa a "salir de la crisis" debido a su experiencia en ellas y a que puede mostrar "el recetario cumplido" en el pasado.
"Lo que está pasando en Europa, los países de América Latina y el Caribe lo vivimos tiempo atrás pero con mucho esfuerzo, dedicación y sacrificios logramos superarlo", afirmó la excanciller colombiana.
Actualmente, "la región está firme, crece y transmitimos un mensaje de identidad serio a Europa: si quieren les ayudamos en la crisis", agregó.
"La crisis va para rato" predijo Mejía que alertó sobre la necesidad de "una mayor sintonía" entre los organismos regionales como Aladi, Cepal, Mercosur, Can y otros "para tener un Plan B" en caso de que los efectos de la crisis lleguen a la región.
Las afirmaciones de Mejía fueron parte de su discurso en el encuentro "Latinoamérica y el Grupo de los 20: hacia la construcción de un espacio de diálogo en la región" que se celebró en Montevideo.
La reunión fue organizada por la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi) y tuvo la participación del vicepresidente uruguayo en ejercicio de la Presidencia, Danilo Astori; el canciller argentino, Héctor Timerman; el ministro de Hacienda de Paraguay, Dionisio Borda, y representantes de los doce países que integran la Aladi.
El encuentro tuvo por finalidad definir una postura regional común de cara a la cumbre del G20 para que sea trasladada por Argentina, Brasil y México, los países latinoamericanos que integran el grupo.
Los líderes del G20 se reunirán entre el 3 y el 4 de noviembre en la ciudad francesa de Cannes.
Borda pidió que la postura de la región contemple al menos cinco puntos: la necesidad de mayor coordinación en las políticas macroeconómicas, denuncie el creciente proteccionismo comercial de los países desarrollados y atienda las dificultades que se generan con el tipo de cambio o "guerra" cambiaria.
Además, reclamó "atacar la volatilidad" en el precio de las materias primas, componente fundamental de las exportaciones de la región, y buscar mayores flujos de capital hacia Latinoamérica.
El ministro de Economía y Finanzas de Uruguay, Fernando Lorenzo, invitó a los países de la región a "confiar más en lo que podemos hacer juntos".
"Debemos definir una agenda de los temas realmente importantes para nuestros países y a partir de la cooperación recíproca buscar resultados específicos", agregó.
La directora de Asuntos Económicos Multilaterales de la Cancillería chilena, Ana Novik, reclamó que el G20 "de más participación" a los países menores y afirmó que "las naciones poderosas ya no miran hacia nuestra región preocupadas por sus crisis".
La representante de Colombia en la Aladi, María Clara Isaza, afirmó que la mejor forma de "evitar" que la crisis internacional pueda afectar a Latinoamérica y el Caribe "es con un comercio intraregional creciente y cada vez más abierto".
Para el representante de Venezuela en la Aladi, Julio Chirino, la región "debe estar cada vez mas unida" para enfrentar los posibles coletazos de la situación internacional y reivindicó "la importancia del organismo en el desarrollo regional".