Los jugadores de la selección mexicana prevén que la semifinal de la Copa América que disputarán mañana miércoles, en Pereira, será un encuentro "duro", en el que Uruguay dará "muchas patadas". Rodrigo Lemos y Pablo Lima, con sus goles ante Costa Rica, dejaron a México sin la revancha del encuentro de las eliminatorias de la CONCACAF, algo que no lamenta la mayoría de los componentes del equipo que dirige Javier Aguirre.
"Uruguay ha demostrado que nunca baja los brazos. Lucha los 90 minutos, corre, mete patadas y es aguerrido. Sin embargo, si jugamos con la movilidad, la profundidad y la rapidez que mostramos contra Chile, tendremos muchas posibilidades de llegar a la final", dijo el defensa Rafael Márquez. El zaguero del Mónaco francés aseguró que esperaba "la revancha contra Costa Rica". "Pero para llegar a donde queremos hay que pasar por encima de todos y a nuestro favor tenemos que vamos de menos a más", añadió.
Para el delantero Jared Borgetti, Uruguay "es un equipo muy ordenado y fuerte, que corre bastante". "Es un rival muy duro, pero no malintencionado, puede meter patadas pero no quiere hacer daño y nunca se da por vencido", dijo. El goleador mexicano, que regresará al equipo después de cumplir su partido de sanción, destacó que su selección "debe imponer su creatividad para no caer en el juego de choque que querrá Uruguay".
"Nosotros también sabemos entrar fuerte, nos hacemos sentir en el campo, pero debemos mostrar nuestra picardía. Ante Chile ya se vio que tenemos más llegada", agregó. Borgetti dijo que Uruguay era su rival preferido en la semifinal, porque quiere "la revancha ante Costa Rica sólo en las eliminatorias del Mundial".
Su compañero Antonio de Nigris, que ocupó su puesto en el ataque ante Chile, destacó que Uruguay es un equipo "tremendamente luchador". "Me daba igual el rival, porque en una semifinal lo que hay que intentar es jugar bien al fútbol, pero con Uruguay espero un partido similar al que tuvimos con Paraguay, muy trabado", agregó.
Para el centrocampista Johan Rodríguez, México "debe demostrar ahora si es cierto su favoritismo". "Aunque llevamos poco tiempo de preparación, hay una buena disposición de todos los jugadores y con eso nos ha alcanzado para llegar a la semifinal. Cada vez, mejora más nuestro funcionamiento", indicó. "Contra Uruguay, espero un partido duro, con mucha patada y mucho roce.Tenemos que tomar en cuenta que Uruguay luchará mucho y en eso no nos puede ganar", añadió.
El también centrocampista Gerardo Torrado, que no vio el partido entre Uruguay y Costa Rica por acudir a misa para dar gracias por la clasificación, destacó la defensa como el punto más fuerte del conjunto que dirige Víctor Púa. "Es un rival complicado, que se defiende muy bien. Como todos los equipos, mete la pierna cuando hace falta. Hemos hecho un buen papel hasta el momento, pero aún no hemos ganado nada", manifestó.
Los tres guardametas, Oscar Pérez, Oswaldo Sánchez y Adrián Martínez, también hablaron de Uruguay como un conjuntu chador y dijeron que la revancha contra Costa Rica "queda aplazada". "Es complicado jugar contra la selección uruguaya. Tiene hombres muy altos que van bien por arriba y no dan un balón por perdido", dijo el arquero titular, Oscar Pérez.