El representante especial de México para el G20, Roberto Marino, afirmó hoy que su país intentará dar prioridad a los asuntos que afectan al mundo en desarrollo y en particular a Latinoamérica cuando asuma la Presidencia del Grupo de los Veinte en 2012.
"México quiere que la agenda que se desarrolle para el año que entra sea incluyente, que sea una agenda que da prioridad a los temas que afectan a las economías en desarrollo y a la región latinoamericana en particular", indicó Marino en Montevideo.
Marino intervino este martes en un foro organizado por la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi), que tiene su sede en la capital uruguaya, para definir la postura que llevará América Latina a la cumbre del G20 del próximo mes en Cannes (Francia), donde participarán Argentina, Brasil y México.
Con su presencia en la cita uruguaya, indicó, pretende "ayudar a la construcción de consensos en la región" para concretar propuestas que obliguen a los líderes de las principales economías a establecer "soluciones contundentes" frente "a las dificultades relacionadas con el crecimiento mundial y la estabilidad financiera".
Para México la cumbre de Cannes debe tener como metas el crecimiento económico, el cambio estructural, el fomento de la productividad, la seguridad alimentaria, el combate a la volatilidad de los precios de los productos básicos y el crecimiento "verde" o sostenible.
"Es muy importante que los líderes del G20 trabajen para restablecer la confianza de ciudadanos e inversionistas llegando soluciones cooperativas y durables a la crisis de endeudamiento soberano", agregó.
En ese terreno "México tendrá la oportunidad de impulsar los esfuerzos internacionales de cooperación monetaria y financiera para que la economía retome la senda del crecimiento sostenido y balanceado", vaticinó.
Marino admitió que la futura titularidad del G20 le llega a su país "en un ambiente sumamente complicado" a nivel internacional pero abogó porque en los próximos meses el mundo industrializado tome acciones para mejorar la situación.
"Los países europeos necesitan establecer un plan de acción para la zona del euro con la finalidad de reducir el riesgo soberano", mientras que "Estados Unidos y Japón deben establecer estrategias de reducción fiscal para disminuir también su riesgo soberano", consideró.
En ese contexto, "las políticas de los países emergentes deben ser lo suficientemente sólidas para poder enfrentar episodios de volatilidad en los mercados financieros internacionales" y "evitar a toda costa" el proteccionismo comercial.
Por último enfatizó la necesidad de "fortalecer la labor de prevención de crisis del Fondo Monetario Internacional".