México lamentó hoy en la ONU el predominio de la tendencia a criminalizar la inmigración en las políticas de numerosos países con relación al fenómeno complejo de los trabajadores indocumentados.
El embajador mexicano ante el organismo mundial, Claude Heller, abogó por garantizar el respeto de los derechos humanos de todos los inmigrantes, independientemente de su estatus legal.
"Desafortunadamente, ha prevalecido la tendencia a la criminalización de la migración internacional", aseguró el diplomático en una intervención en el nuevo período de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas.
En ese sentido, Heller instó a todos los países a ratificar la convención internacional para la protección de los derechos de los trabajadores migrantes.
Asimismo, calificó de "inadmisibles" las iniciativas legislativas y las acciones que "singularizan minorías en diferentes países y codifican de manera inaceptable el racismo y la xenofobia".
Por ello, invitó a abordar el fenómeno de la migración teniendo en cuenta su carácter multidimensional y desde una perspectiva internacional que reconozca las aportaciones de los inmigrantes.
Al mismo tiempo, reafirmó el compromiso del Gobierno mexicano de proteger con mayor eficacia a los inmigrantes que utilizan su territorio como espacio de tránsito, en referencia a la masacre en agosto pasado de 72 indocumentados a manos supuestamente del crimen organizado en San Fernando, estado de Tamaulipas.
En su discurso, Heller también abordó las graves consecuencias de la sangrienta guerra contra las poderosas organizaciones de narcotraficantes que lleva a cabo el Gobierno del presidente Felipe Calderón.
"El costo es alto, pero lo sería aún más para nuestra sociedad si la autoridad del Estado permaneciera impávida frente a la violencia, la corrupción y la impunidad que les acompaña", indicó el embajador.
En ese sentido, resaltó que las fuerzas de seguridad mexicanas han conseguido restablecer la autoridad del poder público en zonas del país donde el crimen organizado actuaba con impunidad.
Al mismo tiempo, advirtió de que este tipo de bandas de delincuentes son un fenómeno que requiere de una respuesta global basada en el principio de la "responsabilidad compartida".
"No podemos ignorar que los comportamientos sociales laxos en algunos países estimulan las actividades ilícitas en otros", subrayó el diplomático.
Por otra parte, Heller recordó que la comunidad internacional se reunirá a finales de año en la ciudad mexicana de Cancún para avanzar en la elaboración de un acuerdo global vinculante para combatir el cambio climático.
"No podemos darnos el lujo de permanecer inactivos ante los efectos adversos del cambio climático. Los costos de no atender el problema son enormes", advirtió el embajador.
Aseguró que su Gobierno lleva a cabo de manera "transparente, incluyente y responsable todos los esfuerzos posibles para que se alcancen resultados concretos y operacionales" en la cumbre que se celebrará del 29 de noviembre al 10 de diciembre.