Autoridades ambientales de México, Centroamérica y la República Dominicana acordaron sumar esfuerzos para ampliar y fortalecer las áreas protegidas de la región, informó hoy la Secretaría mexicana del Medio Ambiente.
En el III Congreso Mesoamericano de Áreas Protegidas, realizado en la ciudad mexicana de Mérida y que terminó el viernes pasado, delegados de Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, México, Nicaragua, Panamá y la República Dominicana aprobaron la denominada "Declaración de Mérida", en la que se consigna ese acuerdo.
En la declaración también se comprometieron a abanderar la discusión sobre el cambio climático, al que identificaron como el mayor reto actual.
En un comunicado sobre las conclusiones del encuentro dado a conocer hoy, los participantes aseguraron que el cambio climático "representa el desafío ambiental más importante que enfrentan todos los países del mundo, ante cuyos efectos las naciones de Mesoamérica presentan una alta vulnerabilidad ecológica, económica y social".
Asimismo, los países pactaron "ampliar y fortalecer" las áreas protegidas y promover la creación de un Sistema Mesoamericano de Áreas Protegidas.
"Las áreas protegidas representan un instrumento estratégico indispensable para el desarrollo social y económico en Mesoamérica, dados los retos globales y ante los procesos de adaptación y mitigación al cambio climático", dijo uno de los portavoces del congreso, Javier Arias.
El documento destaca la decisión de los Gobiernos y organismos para gestionar los recursos financieros, humanos y técnicos "para su instrumentación en el marco de la cooperación entre los países participantes".
Los ocho países se comprometieron a apoyar el establecimiento de "áreas protegidas binacionales o multinacionales, corredores biológicos terrestres, acuáticos y marinos y zonas de conectividad ecológica entre dos o más países para dar viabilidad a los ecosistemas".
Asimismo, indicaron que, mediante foros regionales y en otros países, trabajarán en los temas de la preservación de los ecosistemas para reducir la vulnerabilidad de los espacios naturales que están siendo ocupados por asentamientos humanos.
Los países mesoamericanos también se comprometieron a intercambiar sus conocimientos para atender problemas como incendios, deforestación, vulnerabilidad de especies, impacto del cambio climático en biodiversidad marina y terrestre.
El III Congreso Mesoamericano de Áreas Protegidas, que reunió a más de setecientos delegados de Guatemala, El Salvador, Belice, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, República Dominicana, Colombia y México, concluyó el viernes pasado con una reunión de los ministros de Medio Ambiente de estas naciones.