Miles de madres hondureñas recuerdan hoy su día entre la pobreza y siendo jefes de familia ya que, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), de los ocho millones de habitantes el 31,7 % de los hogares son liderados por progenitoras solteras que, por lo general, hacen grandes sacrificios para alimentar y educar a sus hijos, en un país marcado por la miseria.
Diversas instituciones calculan que el 80 por ciento de los hondureños son pobres, y que su situación se ve agravada por la falta de empleos, los bajos salarios y la desintegración familiar, entre otros factores sociales adversos.
Un estudio del INE de 2010 registra que unas 550.767 mujeres, de diversos estratos, en su mayoría pobres, son jefes de hogar en Honduras.
Una de las dirigentes del Comité de Mujeres por la Paz "Visitación Padilla", Merlin Eguigure, indicó hoy a periodistas que en Honduras la mujer no solo es víctima de discriminación, sino que se le delegan muchas responsabilidad en las que bien puede ayudar su compañero de hogar.
Esa carga es mayor aún durante el embarazo, añadió Eguigure, quien abogó por el respeto a los derechos de la mujer, sean o no madres.
El Día de la Madre en Honduras, que se recuerda el segundo domingo de mayo, fue instituido por el Parlamento del país centroamericano en 1927.
Cada año la ocasión también representa un buen movimiento comercial por los regalos de todo tipo, que van desde flores, tarjetas de felicitación, serenatas con mariachis, invitaciones a comer en restaurantes, paseos y festejos diversos.
Para las floristerías, después del 14 de febrero, Día del Amor y la Amistad, en ninguna otra fecha hay tanta demanda de flores como hoy.
En instituciones públicas y privadas también se escoge a la "Madre del año".