Miles de manifestantes se concentraron esta tarde en la ciudad de Puerto Maldonado, en la región selvática de Madre de Dios, para protestar por la reciente operación del gobierno para destruir las dragas utilizadas por los buscadores de oro.
Paralelamente, autoridades del Gobierno del Estado se reunieron en Lima con el gobernador regional, Luis Aguirre, y alcaldes locales, a los que comunicaron que no piensan retirar las tropas que llevan a cabo en la zona las operaciones anti dragas ni van a suspender estas operaciones, según pudo saber Efe.
El Canal N de noticias, citando a un colaborador en la zona, aseguró que se han congregado unas 15.000 personas en la Plaza de Armas de Puerto Maldonado, exigiendo la salida de las tropas y ayuda del Gobierno para que los mineros informales pasen a la formalidad.
Esta manifestación se produce después de la jornada de ayer, cuando se desataron violentos enfrentamientos entre la Policía y los buscadores de oro que se saldaron con dos mineros muertos y más de 30 heridos, 5 de ellos de bala, quienes hoy continuaban hospitalizados en estado grave.
Sin embargo, el presidente de la Federación Minera de Madre de Dios (Fedemin), Florentino Sucso, aseguró a Efe que hay cinco mineros muertos, cuyos nombres no proporcionó, y prometió que los "20.000 mineros artesanales" que según él laboran en la zona "van a continuar su lucha, pues solo reclamamos nuestro derecho a un trabajo".
El Gobierno peruano inició el pasado 18 de febrero un imponente operativo con apoyo militar contra las 14 grandes dragas utilizadas para sacar oro del río Madre de Dios e Inambari, más 250 dragas de menor tamaño.
En el operativo están participando 650 policías y mil soldados de la Marina y la Fuerza Aérea, pero el descontento ha ido creciendo a lo largo de 12 días en esta región donde el oro ha atraído a miles de personas y ha acarreado otros problemas sociales como la delincuencia y la prostitución infantil.
La extracción de oro causa el derrame incontrolado de 42 toneladas de mercurio al año en los ríos de la zona, mercurio que luego es ingerido por los peces y pasa así al consumo humano, y que hace que su presencia en el ambiente sea 3 veces superior al máximo recomendado por la Organización Mundial de la Salud, según cifras del ministerio del Ambiente.
El Gobierno exige que se respete la "zona de exclusión minera" que había sido invadida por los buscadores de oro, mientras que los mineros piden ser formalizados con ayuda del Gobierno, cuestiones estas que se han debatido durante todo el día de hoy en Lima.
Tras las intensas reuniones de hoy, el Ministerio del Ambiente elaboró un comunicado en el que promete que "evaluará las grandes operaciones mineras con maquinaria pesada" y "mantener una estrecha coordinación con el Gobierno Regional en los asuntos relacionados con la minería aurífera y su formalización".
El presidente regional de Madre de Dios, Luis Aguirre, quien también firmó el documento, se encuentra entre dos fuegos, pues defiende los intereses de una población volcada con los mineros, pero al mismo tiempo debe aplicar la normativa y las prohibiciones decretadas en Lima.
El ambiente en Puerto Maldonado ha sido de una tensa espera para aguardar los resultados de la negociación en Lima, con casi todos los negocios cerrados y las calles llenas de mineros "enardecidos y llenos de indignación", según dijo Teodoro Quispe, también dirigente de Fedemin.
Sin embargo, todas las fuentes consultados coincidieron en que el ambiente fue pacífico durante toda la jornada, en contraste con los violentos enfrentamientos de ayer.