La Fuerza Armada de El Salvador entregó hoy, en calidad de préstamo, a la Policía una dotación de fusiles, cartuchos y cargadores para reforzar su acción contra la violencia, en el marco de la nueva política de seguridad oficial.
"Por decisión del señor presidente (Mauricio Funes) se tomó la decisión de que la Fuerza Armada le proporcione en calidad de préstamo 700 fusiles a la Policía Nacional Civil (PNC)", dijo el ministro salvadoreño de Justicia y Seguridad, Manuel Melgar.
El funcionario, al intervenir en un acto de entrega simbólica del armamento, señaló que los policías "muchas veces tienen que enfrentarse a bandas que tienen un poder de fuego en muchas ocasiones superior".
Melgar indicó que estos fusiles serán destinados principalmente a las unidades que operan en las zonas rurales.
"Es conveniente no solo para su propia defensa, sino ante todo para defender a las personas de la agresión de los delincuentes", añadió el ministro y confirmó que se usarán algunas instalaciones militares para que puedan descansar aquellos policías que deban estar "disponibles" todo el tiempo para acompañar los operativos.
El viceministro salvadoreño de Defensa, general José Atilio Benítez, ordenó la entrega de los fusiles, como una de las medidas incluidas en la estrategia de seguridad oficial anunciada el viernes.
"La Fuerza Armada de El Salvador entrega en calidad de préstamo a la Policía Nacional Civil 700 armas de uso privativo de la institución, con sus municiones y los accesorios respectivos, que estamos seguros permitirán al cuerpo de seguridad mayor versatilidad y capacidad de respuesta", sostuvo.
Funes puso en marcha una política de seguridad con la que busca contrarrestar la violencia que causa, en promedio, 13 muertes al día en el país más pequeño de América, con una población de 6,1 millones de habitantes.
El mandatario ha involucrado a las Fuerzas Armadas en el combate a la criminalidad, después de que esa institución viera limitada su actuación a la defensa de la soberanía en virtud de los Acuerdos de Paz firmados tras la guerra civil en el país (1980-1992).