La minera canadiense Atlas Precious Metals advirtió al Gobierno del presidente boliviano, Evo Morales, que lo demandará en Estados Unidos si este viernes no le paga el millón de dólares en compensación por dejar una fundidora de metales paralizada hace lustros, informó hoy esa firma.
La Corporación Minera de Bolivia (Comibol, estatal) ofreció hace meses 400.000 dólares para que Atlas salga de la planta de Karachipampa, en el departamento sureño de Potosí, y ayer subió la oferta a 680.000, pero Atlas no rebaja su demanda, explicó a Efe el abogado de la firma, Jorge Valle.
La nueva oferta no satisface a los inversionistas, que dieron hasta el viernes al ministerio de Defensa Legal del Estado para que responda a su petición de un millón de dólares.
"Si el viernes no hay una respuesta, el asunto se sale al exterior, porque tampoco tenemos novedades del Centro de Conciliación de la Cámara Nacional de Comercio", ante el cual Atlas demandó a la Comibol por la controversia sobre sus inversiones para reactivar Karachipampa.
La fundidora fue construida en 1985 para procesar plomo y plata con créditos alemanes y belgas por 200 millones de dólares, pero nunca llegó a funcionar porque la producción de esos minerales en Bolivia es insuficiente.
Atlas prometió hace dos años una inversión de 85 millones de dólares para poner en marcha un complejo metalúrgico en Karachipampa, con una fundición de plomo y plata, una refinería de zinc y una planta de ácido sulfúrico.
El Gobierno de Morales cobró en junio pasado una garantía de 850.000 dólares a la empresa, con el argumento de que no había avances en el proyecto y que las inversiones de Atlas apenas llegaron a dos millones.
Atlas asegura que ha invertido cuatro millones en estudios y en la reconstrucción y mantenimiento de la fundidora y otros ocho para fabricar piezas de la planta de ácido sulfúrico, que aún no ha sido montada porque la Comibol no entregó las tierras requeridas para el proyecto.
Bolivia ha afrontado en los últimos cinco años numerosas demandas de empresas extranjeras que han sido expropiadas o afectadas por el gobierno nacionalista de Morales.